Cabildo grancanario invertirá 2,7 millones de euros en instalar sistemas de protección para motoristas en guardarrailes

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 28 (EUROPA PRESS)

El coordinador general de Desarrollo Económico, Obras Públicas e Infraestructuras y Transportes del Cabildo de Gran Canaria, Rogelio Frade, ha mantenido hoy una reunión con el presidente estatal de la asociación Mutua Motera, Juan Manuel Reyes, con el objetivo de abordar el Plan de Seguridad Vial insular que prevé una inversión de 2,7 millones de euros en dos fases y que incluye la instalación de sistemas de protección para motoristas en los guardarraíles de las carreteras.

En esta reunión, en la que también estaban presentes el representante de la asociación en Canarias, Carlos Molli, y el director del departamento de Seguridad Vial, Juan Carlos Toribio, Frade señaló que el encuentro "muestra la voluntad de consensuar" entre la administración y los motoristas las políticas sobre Seguridad Vial que se realicen por parte de la institución insular con el fin de "mejorar los niveles de seguridad de estos usuarios" en las carreteras grancanarias.

Asimismo, Frade indicó que en la mesa de trabajo de hoy se acordó que el sistema de protección que se instalará es de nivel 1, que "son las de mayor calidad y protección para este tipo de usuarios en caso de accidente".

Para su colocación se ha atendido a los niveles de accidentalidad dando prioridad a los tramos en los que se han producido mayor número de siniestros graves en los últimos años, datos que se han conocido a partir de la elaboración de un estudio sobre los puntos más conflictivos de las carreteras de la isla, encargado previamente por la Consejería que dirige Román Rodríguez.

La primera fase de este plan, que cuenta con cerca de 1,4 millones de euros, ya ha sido adjudicada a la UTE Lopesan, Asfaltos y Construcciones SA y Bitumex. Se colocarán 6 kilómetros de barrera en distintos puntos kilométricos de la GC-1 entre Las Palmas de Gran Canaria y Mogán y en el tramo de la Autovía Marítima. En la GC-23 se podrán entre Plaza de América y Nueva Paterna y en los accesos de esta carretera. La GC-2 entre Las Palmas de Gran Canaria y Agaete y sus ramales al igual que la GC-110 entre Tafira y Las Palmas de Gran Canaria y sus conexiones contarán con este sistema de protección.

En una segunda fase se actuará en la circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria a la altura de la potabilizadora, en la circunvalación-Glorieta de Bandama, en el acceso a Arucas por la Granja del Cabildo y en la vía entre Pico del Viento y la Vega de San José. La carretera entre Carrizal y el Barranco de Tirajana, el enlace de la potabilizadora de la capital con Arinaga (carretera vieja) y en la GC-500 entre el Cruce de Doctoral y Playa de Mogán.

Además, se ha previsto otro tipo de actuación en las carreteras de baja velocidad de circulación que consiste en la colocación de señalizaciones verticales, 20 de peligrosidad en las curvas, 123 de limitación de velocidad y 578 que estarán colocadas de forma superpuesta (peligrosidad y limitación).