Competitividad, sostenibilidad y complejidad, los tres retos del turismo balear en el futuro, según el 'Libro blanco'

El segundo volumen muestra que permanecen sin resolver problemas como estacionalidad, segmentación del mercado y diversificación de la oferta, ya detectados en 1987

PALMA DE MALLORCA, 05 (EUROPA PRESS)

El turismo balear de principios del Siglo XXI se plantea tres retos de futuro, que se resumen en otros tantos términos, competitividad, sostenibilidad y complejidad, según las conclusiones a las que llega el nuevo 'Libro blanco del turismo de las Illes Balears. Hacia una nueva cultura turística', que será presentado oficialmente mañana miércoles, 6 de mayo, en la sede central de 'Sa Nostra' en Palma.

Se trata de un volumen de 428 páginas realizado por casi medio centenar de expertos reconocidos, en el que "las comas y los adjetivos tienen más importancia que nunca", y que, como el primero, que fue lanzando en 1987, analiza la situación del turismo en Baleares bajo un prisma diferente al que lo haría un Plan Estratégico, aunque aspira a convertirse en 'hoja de ruta' de esta actividad.

Estas fueron algunas de las claves que desveló el director del Centre de Recerca Econòmica (CRE), Antoni Riera, en la presentación previa que realizó en la sede de la Cámara de Comercio de Mallorca, en la que lo definió como un libro "ambicioso, seductor y optimista", que sirve para "desarrollar las características de una nueva filosofía y esquema de pensamiento" en torno a la principal actividad económicas de las islas, redondeó el catedrático de la UIB Eugeni Aguiló.

Además, de los dos estudiosos, también acudieron al acto los responsables de la coordinación de la edición del 'Libro blanco del turismo' y representantes de las entidades y organismos que lo financiaron, con el director del Instituto de Estrategia Turística (Inestur), Antoni Oliver; su homóloga del área de Empresas Turísticas de 'Sa Nostra', Ina Martínez; así como Jaume Bauzà y Natividad Juaneda, en representación de la Cámara y la UIB, respectivamente.

Según expuso el director del CRE, el nuevo volumen recoge la "importante mutación turística experimentada" por Baleares en las últimas dos décadas, basándose en investigaciones científicas realizadas desde una perspectiva multidisciplinar, al abarcar aspectos económicos, sociales, culturales, jurídicos y ambientales. Que, además, estudian nuevas situaciones, como el impacto del turismo residencial.

Por otra parte, este segundo volumen del 'Libro blanco del turismo', redactado a lo largo de los últimos dos años, muestra que actualmente permanecen sin resolver algunos problemas ya habituales en esta actividad, entre los que Riera detalló la estacionalidad, la segmentación del mercado y la diversificación de la oferta, ya detectados en la edición de 1987 y que se suman a otros que el economista no desveló.

En el volumen que será presentado mañana se expone que el turismo se ha transformado en los últimos años en la "indiscutible" primera actividad económica de Baleares, al repercutir en otros sectores en un principio ajenos pero que le prestan asistencia, y, según aclaró Riera, las islas se convierten en una sociedad cada vez más 'terciarizada' --con una actividad centrada en el sector Servicios--, muy en línea con el comportamiento de las economías "más modernas" del Mundo.

RIESGO DE RUPTURA

También se aborda en el 'Libro blanco' la característica de destino "maduro" de las islas --muchas de cuyas infraestructuras datan de las décadas de los años 60 y 70--, así como los esfuerzos que se deben realizar para competir con los competidores turísticos más jóvenes surgidos en los últimos años en el Mediterráneo, lo que traza un "contexto de elevada competencia", apuntó Antoni Riera.

Igualmente, el análisis se centra en la evolución del tejido industrial de las islas, caracterizado por una profusión de "actividades muy heterogéneas y con un elevado grado de atomización" que, en lo que se refiere a la calidad de los servicios "evidencia elementos de riesgo con cierta capacidad de ruptura", precisó el responsable del CRE, en referencia al hecho de que la "aportación que realiza a la generación de rentas, ocupación y generación de riqueza cada ves es más escasa", dijo.

Apostar por las nuevas tecnologías y por la "capitalización de todo el conocimiento" turístico acumulado en los últimos años, así como "utilizar la imagen" de las islas en el mercado internacional, son las recetas que propone el experto, proclive además a poner en marcha estrategias que "impulsen la eficiencia y mejoren la rentabilidad" de esta actividad. Sin olvidar la mejora de la cooperación público-privada, la ordenación jurídica del sector o la protección del patrimonio natural.