El parque nacional bosnio de Sutjeska espera que el cineasta Emir Kusturica le devuelva el brillo

  • Tjentiste (Bosnia-Herzegovina), 17 may (EFE).- El Parque nacional Sutjeska, en el este bosnio, abriga grandes esperanzas de recuperar su brillo pasado con un proyecto del célebre director de cine Emir Kusturica de edificar un pueblo étnico en el bello cañón del pequeño río que dio nombre al paraje.

El parque nacional bosnio de Sutjeska espera que el cineasta Emir Kusturica le devuelva el brillo

El parque nacional bosnio de Sutjeska espera que el cineasta Emir Kusturica le devuelva el brillo

Tjentiste (Bosnia-Herzegovina), 17 may (EFE).- El Parque nacional Sutjeska, en el este bosnio, abriga grandes esperanzas de recuperar su brillo pasado con un proyecto del célebre director de cine Emir Kusturica de edificar un pueblo étnico en el bello cañón del pequeño río que dio nombre al paraje.

Un acuerdo al respecto ya ha sido firmado entre Kusturica y las autoridades del municipio de Foca, en el ente serbobosnio, a unos 120 kilómetros al este de Sarajevo, situado en la frontera entre Bosnia, Serbia y Montenegro.

El pueblo de Kusturica brotará previsiblemente dentro de un año, en Suho, a siete kilómetros de Tjentiste, antes un muy popular monumento a los partisanos yugoslavos de la Segunda Guerra Mundial, cerca de la carretera que une Belgrado, la capital de Serbia, a través de Bosnia, con el balneario adriático croata de Dubrovnik.

El Parque nacional Sutjeska era uno de los lugares más visitados en la época anterior a la desaparecida federación de Yugoslavia, liderada por el comunista Josip Broz Tito.

En 1943, se libró allí una cruenta batalla durante la Segunda Guerra Mundial entre los partisanos yugoslavos y los alemanes nazis. Más de 3.000 combatientes partisanos murieron en el enfrentamiento.

Después de la guerra, Tjentiste se convirtió en un oasis para turistas yugoslavos y extranjeros, atraídos por Perucica, un gran bosque natural y una reserva muy relevante con cotos de caza, siete lagos glaciares en Zelengora, llamados "los ojos del monte", y otros atractivos de la naturaleza.

También era uno de los destinos preferidos por los jóvenes y ahora es visitado con regularidad por los veteranos antifascistas.

Antes del conflicto bosnio de la década pasada (1992-1995), una de las guerras de descomposición de Yugoslavia, Tjentiste registraba unas 100.000 pernoctaciones al año.

Pero los hoteles, un centro de la juventud y la amplia casa que usaba Tito quedaron dañados en la guerra y fueron saqueados e incendiados, al tiempo que las inversiones en la zona se convirtieron en sumas simbólicas.

Las autoridades de Foca y los dirigentes del Parque nacional intentaron, con varios proyectos, recuperar la importancia y la imagen de ese lugar, pero son muy pocos los turistas que hora pasan por Tjentiste para visitar este centro histórico.

No obstante, los empleados del parque nacional, que desde hace cuatro años casi no cobran sus salarios, esperan con entusiasmo el inicio del proyecto de Kusturica, convencidos de que dará una nueva vida a ese bello lugar.

"Quería introducir a Kusturica en el juego. Fui a verle en Mokra Gora (Serbia) y le expuse mi propuesta. Ese hombre tan enamorado del mundo de la flora y la fauna, de la protección de la naturaleza, aceptó la cooperación", declaró a Efe Zdravko Radovic, director del parque nacional Sutjeska.

Mokra Gora, en Mecavnik, es la zona montañosa en el oeste de Serbia, cerca de la frontera con Bosnia, donde Kusturica ideó y edificó hace varios años su ciudad de madera, un poblado étnico con casas al estilo de los montes balcánicos.

Este lugar será modelo para el nuevo pueblo de Kusturica, director de cine y músico oriundo de Sarajevo, ciudad que abandonó al inicio de la guerra para ir a vivir a Belgrado, la capital de Serbia.

"La idea es edificar en el valle del Sutjeska un pueblo étnico auténtico, algo parecido al de Kusturica que estaría en función de la oferta turística", indica Radovic.

Radovic espera que la idea atraiga créditos comunitarios para proyectos regionales de protección del medio ambiente.

El Parque nacional Sutjeska tiene una superficie de 17.250 hectáreas de la selva reserva de Perucica, y partes de los montes Maglic, Volujak y Zelengora.

En Perucica se concentra en un espacio relativamente pequeño la enorme riqueza de la flora y la fauna, con 2.600 especies de plantas, muchas de ellas endémicas y raras.