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Las librerías de Mallorca confían en obtener el Día de Sant Jordi la misma facturación que logran en 15 días de venta

Esperan aumentar las ventas respecto a 2008, tal como sucedió en la Semana del Libro del Catalán, cuando la facturación creció un 5%

PALMA DE MALLORCA, 18 (EUROPA PRESS)

Las librerías de Mallorca confían en obtener el Día de Sant Jordi, que se celebrará el 23 de abril, la misma facturación que logran normalmente en quince días de venta, de forma que esperan que la crisis económica no supondrá que los ciudadanos reduzcan su gasto en libros durante esta festividad, si bien precisan que las ventas dependerán en gran medida de la meteorología que se registre durante esa jornada.

En declaraciones a Europa Press, el presidente del Gremio de Libreros de Mallorca, Xesc Moll, confió incluso en incrementar las ventas, con respecto al año anterior, tal y como ha sucedido con la Semana del Libro del Catalán, celebrada entre el 6 y el 15 de marzo en el Patio de la Misericordia, en la que la facturación "ha aumentado un 5 por ciento, en relación a 2008, que había sido la mejor edición".

En este sentido, remarcó que "si la crisis no influyó en la venta de libros durante el mes de febrero, tampoco tiene por qué hacerlo el Día de Sant Jordi", teniendo en cuenta, además, que esta feria, en la que 30 librerías de Mallorca instalarán sus stands en las calles de Palma, está "muy arraigada".

"Espero que la gente que ama los libros lo siga haciendo, pese a la actual situación económica", destacó Moll, quien también esperó que el Día de Sant Jordi haga un sol "espléndido" para que la gente salga a la calle "mucho más animada" a comprar libros para regalarlos a sus parejas, familiares o amigos, cumpliendo así con la tradición.

El presidente del Gremio de Libreros recordó que en el Día de Sant Jordi se efectuará un descuento del 10 por ciento en los libros y, por otro lado, detalló que durante esta festividad los ciudadanos optan, sobre todo, por adquirir novedades, así como obras escritas por personajes conocidos por ser muy mediáticos, a pesar de que "no siempre significa que sean las de más calidad".

Moll informó de que las 30 librerías que saldrán a la calle durante el Día de Sant Jordi estarán distribuidas en la Plaza de Cort; Plaza de España; Plaza Mayor; calle Olmos; la Rambla y el Paseo del Borne, creándose así, según resaltó, un "anillo cultural" por el centro de la capital balear.

Por otro lado, preguntado sobre la posibilidad de que los libreros de Mallorca instalaran stands permanentes de venta en Palma, tal como sucede en otras ciudades de España, indicó que "se puede estudiar", aunque admitió que por el momento, el Gremio no se ha planteado esta propuesta, más allá de la Feria del Libro, que se celebra en el Paseo del Borne entre el último viernes del mes de mayo y el primer domingo de junio.

EL SECTOR "RESISTE" LA CRISIS

En cuanto a los efectos de la crisis en la venta de libros, Moll apuntó que, por el momento el sector está "resistiendo", ya que ningún establecimiento de la isla ha decidido cerrar ante la actual situación económica, si bien advirtió del "peligro" que supone para las librerías la fórmula del préstamo de material escolar a los alumnos, tal como, según recordó, ya ha sucedido en Galicia, donde ha cerrado el 50 por ciento de este tipo de comercios.

No obstante, apuntó que durante este año, "prácticamente no se ha notado" la implantación de esta fórmula a partir del curso 2007-08, debido a que los estudiantes han tenido que comprar libros, con el fin de iniciar el proceso de reutilización de los mismos, que tienen una caducidad de cuatro años.

En esta línea, señaló que si el Ejecutivo y los Ayuntamientos continúan con el sistema de reutilización, "podría haber tres años en los que prácticamente no se vendan libros escolares, mientras que sólo uno de cada cuatro se registrará una venta normal". De este modo, advirtió de que pequeñas librerías ubicadas en barrios, junto a centros escolares, "podrían perder la parte más importante de facturación del año", mientras que los grandes establecimientos "sí que encontrarían otras formas de subsistir".

Por este motivo, esperó que las instituciones públicas "rectifiquen" el sistema de reciclaje de libros de texto y, finalmente, recordó que la Asociación de Editores de Libros de Enseñanza ya han recurrido este modelo ante los tribunales, por lo que "si se demuestra que es ilegal, se deberá poner fin a esta iniciativa".