Un probador virtual permite probarse las prendas sin quitarse la ropa

  • Sant Quirze del Vallès (Barcelona), 25 mar (EFE).- El Barcelona Moda Centre de Sant Quirze del Vallès ha presentado hoy el primer probador virtual que permitirá al usuario probarse diversas prendas sin tener que quitarse su ropa.

Un probador virtual permite probarse las prendas sin quitarse la ropa

Un probador virtual permite probarse las prendas sin quitarse la ropa

Sant Quirze del Vallès (Barcelona), 25 mar (EFE).- El Barcelona Moda Centre de Sant Quirze del Vallès ha presentado hoy el primer probador virtual que permitirá al usuario probarse diversas prendas sin tener que quitarse su ropa.

El acto de presentación de este nueva sistema ha tenido lugar esta mañana en el vestíbulo del centro y, además del creador del invento, Josep Ricart, han asistido diversos representantes de varias marcas de ropa del sector.

El probador, denominado "VirtualTwo", ofrece a los comercios y tiendas la posibilidad de que sus clientes, a través de la creación de su personaje virtual, puedan probarse sus artículos y prendas tan solo con tocar una pantalla táctil y sin quitarse la ropa.

Con este sistema el usuario puede probarse desde pantalones, camisas, corbatas, vestidos, trajes de novia, sombreros y lencería hasta complementos como bolsos, gafas, nuevos peinados y maquillaje.

El sistema cuenta con una pantalla y un sistema de reconocimiento formado por una pequeña cámara que se encarga de fotografiar el rostro del cliente, que tiene que facilitar sus características físicas (sexo, peso, altura y ajuste de la figura) y se crea un dispositivo detector de huellas dactilares para la identificación del usuario.

Para poder emplear la máquina, uno tiene primero que registrarse con nombre y clave de acceso y a continuación se puede acceder al banco de datos de la empresa que disponga del aparato, donde se encuentra el catálogo de ropa y complementos.

Además, existe la opción de poder crear un "armario", donde se almacenan todas las prendas que los clientes han pre-seleccionado en anteriores sesiones.

"El objetivo es que el usuario pueda escoger la ropa que desee, y una vez haya escogido lo que quiere probarse acceda a la tienda y pida las piezas concretas que quiera ver", explica Ricart.

Esta petición se puede hacer de varias maneras, como imprimiendo la hoja con los datos referenciales del artículo en cuestión o almacenando los datos vía "blueetooth" en un dispositivo móvil.

Josep Ricart ha explicado que por ahora se han creado seis modelos diferentes de probador virtual, orientados a diversas necesidades que tenga el usuario en cada momento.

De este modo, se han creado probadores específicos para el interior de las tiendas, pero también para otros emplazamientos.

Este es el caso de un probador específico para escaparates, donde el usuario se podrá probar la ropa sin necesidad de entrar en la tienda, o los que se podrían instalar en terminales de aeropuertos o estaciones de Metro.

Otro probador virtual está orientado a tiendas de complementos, como por ejemplo ópticas, donde la cámara detecta en qué punto concreto se encuentra el rostro y realiza una superposición de imágenes con las gafas de varias marcas de que disponga la tienda.

Jose Ricart ha explicado que "la idea nació cuando mi hija tenía que hacer la comunión y yo, que no me gusta ir a probarme ropa, dejé la compra de mi traje para el último momento. Allí me di cuenta de que una máquina así era necesaria para muchas personas y que ahorraba tiempo".

El creador del probador virtual ha explicado que un equipo formado por una veintena de informáticos son los que se han encargado de desarrollar el producto a nivel funcional.

Este producto está previsto que se pueda comercializar en un plazo medio de tiempo, dado que la actual coyuntura económica hace complicada la introducción de un instrumento de estas características en el mercado.

A pesar de que son las grandes cadenas de ropa las que podrían estar muy interesadas en el proyecto, no se descarta que las pequeñas tiendas también incorporen estas máquinas.