Feijóo pide la "cooperación" de Gobierno central y oposición al ser necesario "arrimar el hombro" ante la crisis

Cree que Galicia sabe que "no camina en solitario por la historia" y se siente "partícipe de una aventura común con los demás españoles"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 18 (EUROPA PRESS)

Alberto Núñez Feijóo aprovechó hoy su primer discurso como presidente de la Xunta para solicitar la "cooperación" tanto del Gobierno central como de los grupos que conformarán la oposición en esta octava legislatura autonómica --PSdeG y BNG--, algo que consideró "imprescindible" en la situación de crisis económica que, a su entender, exige que "todos" sepan "arrimar el hombro".

Este fue el principal mensaje que lanzó tras tomar posesión de su cargo como presidente gallego, un acto en el que se emocionó al recordar el "esfuerzo" de la generación a la que pertenecen sus padres.

"Sufrieron la penuria de la posguerra y trabajando a destajo pudieron dejarnos un legado mucho mejor del que ellos recibieron", expuso, e interrumpió visiblemente emocionado el discurso entre los aplausos de los 150 invitados que asistieron al Salón de Reyes del Parlamento de Galicia en el que Feijóo prometió --y no juró-- su cargo como quinto presidente de la historia de la Autonomía.

Previamente, recordó que él pertenece a la generación que "votó en libertad" en las primeras elecciones democráticas, en el referéndum de la Constitución de 1978 o en el que permitió aprobar el Estatuto de Autonomía de 1981.

LOS RETOS

Después de agradecer a las generaciones que preceden a la suya que en la actualidad se pueda vivir "con normalidad" la alternancia política, lo personalizó en los ex presidentes de la Xunta, tanto en los preautonómicos --Rosón Pérez y Quiroga Suárez-- como en los jefes del Gobierno gallego de la era democrática --Gerardo Fernández Albor, Fernando González Laxe, Manuel Fraga y Emilio Pérez Touriño--.

Los cuatro asistieron hoy al acto y, concretamente, su antecesor en el cargo fue el primero en felicitar a Feijóo al terminar el acto. Tras agradecer su "entrega e ilusión", comprometió "la misma" para su tarea de gobierno, consciente de que presidir la Xunta de Galicia es "el trabajo más honroso al que un gallego puede aspirar".

Para él, los retos "están claros" y el primero de ellos es paliar "a corto plazo" la actual situación de crisis económica. Así, abogó por "poner todo el potencial" que da el autogobierno para superar la "desesperación" de muchas familias gallegas y el "drama" del paro.

En segundo lugar, se refirió al bienestar y la igualdad en la comunidad, y se marcó como objetivo garantizar unos servicios públicos "de calidad" y "equiparables a los que cualquier otro ciudadano español puede recibir en cualquier parte del país".

Para ello, apuntó al autogobierno y sentenció que la comunidad es "básicamente responsable" de la puesta en marcha de políticas sociales, pero añadió que también necesita recursos del Estado, a pesar de los "pasos dados en los últimos quince años" hacia la convergencia con España.

En base a este razonamiento, reivindicó la importancia de pactar con el Gobierno central y con el resto de comunidades un sistema de financiación "justo y respetuoso" con los principios de igualdad interpersonal e interterritorial que garantiza la Constitución. Por eso, reclamó que las instituciones "propicien las condiciones" y los "recursos" que permitan la convergencia interterritorial.

En este punto, se dirigió al vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, quien representó al Ejecutivo central en el acto. Tras recordar su etapa como presidente de Andalucía, confió en que esta "experiencia" le permitirá defender "los principios de igualdad personal y territorial" en las negociaciones del nuevo modelo financiero.

Por otra parte, también se marcó como reto para esta legislatura la reforma de las instituciones. En concreto, reclamó la necesidad de retomar la modificación del Estatuto de Autonomía, que se frustró en la pasada legislatura. A su juicio, es posible "mejorar" esta norma respetando, paralelamente, el marco constitucional.

PATRIMONIO

A mayores, se propuso "conservar" el "valiosísimo patrimonio cultural" de Galicia con el fin de dar continuidad a lo que definió como "el segundo rexurdimento" que, a su entender, vive la comunidad en la actualidad. De forma más concreta, se refirió a la cuestión lingüística y abogó por "garantizar" la "pervivencia" del gallego, que consideró la "principal seña de identidad" de Galicia.

Con todo, volvió a defender la libertad lingüística, convencido de que usar el gallego y el castellano hace "más universales" a los gallegos. Así, recordó que el idioma español "une" a la comunidad con los pueblos de la Hispanidad y que el gallego la "acerca" a los pueblos de la lusofonía.

Para dar cumplimiento a esta tarea "apasionante, pero ingente", Feijóo reclamó la unidad de todas las fuerzas políticas gallegas y la "cooperación leal" del Gobierno central, por lo que reiteró la "llamada a la unidad" que ya lanzó durante el debate de investidura, convencido de que la situación actual obliga a "todos" a "arrimar el hombro".

También apostó por fomentar la participación en las instituciones de la Unión Europea y se mostró seguro de que el pueblo gallego comprende el "sentido profundo de la idea de España y de Europa" porque el "ideal europeo nació y creció al pie del Camino de Santiago".

En este sentido, citó a galleguistas como Alfredo Brañas, la Xeración Nós, Vicente Risco, Castelao o Ramón Piñeiro y compartió con ellos la idea de Galicia como "cédula de universalidad". "Es la Galicia que se siente grande por ser parte y partícipe de una aventura histórica común con los demás españoles y, que por sentirse española, también se siente europea", proclamó.

Así, consideró que Galicia "sabe que no va caminando en solitario por la historia", por lo que concluyó que "hoy, como siempre" la comunidad es consciente de que superar las dificultades depende de ella misma pero también de la "cooperación" con la nación española y con Europa.

Feijóo inició y terminó su discurso con referencias a un artículo de Álvaro Cunqueiro en el periódico El Pueblo Gallego en 1936, en el que rezaba: "En lo referente a lo que una patria pide a los suyos, se es o no se es". "Yo quiero ser", sentenció, y lanzó una "promesa que conlleva la de comprometerse vitalmente con la tarea de defensa de la identidad de Galicia y de sus intereses".

A la salida y antes de dirigirse al Obradoiro, donde a las 12.30 horas protagonizará un acto de celebración, dio las gracias a "todos los gallegos sin distinción" y se comprometió a "trabajar desde hoy mismo" y "durante todo el tiempo" que tenga el "honor" de presidir la Xunta. "No dedicaré mi tiempo a otra cosa que no sea trabajar, trabajar y trabajar", concluyó en declaraciones a los medios de comunicación.