Utiel pierden casi 1.000 euros por hectárea cultivada de viñas, según un estudio

VALENCIA, 7 (EUROPA PRESS)

Los viticultores de la comarca valenciana Requena-Utiel pierden en la actualidad cerca de 1.000 euros por hectárea cultivada de viña "como consecuencia de los altos costes de producción y los bajos precios percibidos", según un estudio de la Unió presentado hoy, correspondiente a la pasada campaña.

La investigación refleja que los costes totales de cultivar una hectárea son de más de 1.836 euros, mientras que los ingresos se sitúan alrededor de 850 euros, lo que supone que el umbral de rentabilidad se sitúa en los 0,37 euros por kilo de uva producida por sólo 0,17 euros que recibieron los agricultores, explicó la formación agraria en un comunicado.

Así, el viticultor de Requena-Utiel percibe 20 céntimos menos que sus costes de producción, lo que significa una pérdida de 62 céntimos de euro por cada cepa que tiene en su explotación. De esta manera, si se trasladan los datos a una explotación media y típica de la comarca, se obtiene que cada una de estas explotaciones va a perder durante la campaña cerca de 20.000 euros.

Para el secretario general de la Unió, Josep Botella, los datos de este estudio "ponen de manifiesto una situación grave para los agricultores y también para la economía de esta comarca que es tradicionalmente agrícola y mayoritariamente productora de vino".

A juicio de Botella, esta situación "agrava la descapitalización de los agricultores que, en el mejor de los casos, han tenido que hacer uso de los ahorros para poder vivir durante lo que llevamos de campaña de comercialización y, por otra parte, supone también que no se podrán realizar las labores adecuadas para la próxima campaña por falta de liquidez, por lo que repercutirá en una posible reducción de la producción de uva".

El estudio demuestra que, actualmente, se está produciendo vino "a pérdidas y a cuenta de las cuentas bancarias de los agricultores, con un índice muy elevado de endeudamiento". De esta forma, los viticultores "se encuentran con la paradoja de que, por una parte, los ingresos que van a percibir son escasos y no llegan ni a cubrir los costes de producción, y por otra, deberán pagar impuestos sobre las pérdidas de la cuenta de resultados de la explotación, porque al contrario que otros sectores, éste no se ha tenido el beneplácito de Hacienda en la reducción de módulos publicada el pasado lunes", comentó el responsable de la entidad agraria.

Sin embargo la Unió "no se resigna a continuar en esta situación" y propone una serie de medidas de futuro que trasladará a todas las administraciones públicas y a todo el conjunto de la sociedad de Requena-Utiel.

Entre estas propuestas se incluyen ayudas directas a los viticultores por la perdida de renta padecida durante las últimas campañas; una moratoria de dos años para la amortización de capital e intereses de los préstamos concedidos por planes de mejora, primera instalación y préstamos para mejoras de las cooperativas; y condicionar la concesión de ayudas a las industrias agroalimentarias al cumplimiento por parte de estas de unas relaciones comerciales justas con los productores de uva.

INVESTIGACIÓN VITÍCOLA

Del mismo modo, la formación agraria plantea la apertura, lo antes posible, del plazo de presentación de solicitudes de reestructuración del viñedo; el incremento de las inspecciones y controles para que los vinos que van destinados a destilación no vuelvan a salir al mercado; potenciar la investigación vitícola en el Instituto de Enología de Requena, dotándolo de los medios necesarios para favorecer la transferencia de tecnología al sector productor; el incremento de la dotación presupuestaria destinada a la promoción de vinos; ayudas económicas para el mayor y mejor control de plagas y enfermedades de la viña, y la compensación a los productores por la función medioambiental y de gestión del territorio que realizan.

Asimismo, entre otras medidas, también se incluyen la aplicación de políticas efectivas tendentes a concentrar la oferta productiva y comercial así como para mejorar la eficiencia de la comercialización; activar medidas urgentes de gestión de crisis del vino; establecer normativamente un Plan de Vigilancia fitosanitario de los vinos precedentes de países terceros; el anticipo del pago de las ayudas pertenecientes al Pago Único y desacoplamiento total de las mismas a partir del año 2009; la reducción a tipo '0' del módulo del IRPF correspondiente al año 2008, así como otras medidas de tipo fiscal.