El Banco de España cuestiona a Montoro y atribuye el ajuste del déficit a Draghi


  • Un informe de la institución calcula en 1,9 puntos del PIB la reducción del déficit impulsada por la política monetaria del BCE entre 2014 y 2016, pero el déficit real solo cayó 1,5 puntos.

  • Considera que una política fiscal menos errática, un mayor rigor en el cumplimiento de la reducción del déficit y una planificación a medio plazo habrían reducido la incertidumbre.

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El Banco de España cuestiona a Montoro y atribuye el ajuste del déficit a Draghi

El Banco de España cuestiona a Montoro y atribuye el ajuste del déficit a Draghi

El Banco de España ha calculado el impacto que las medidas monetarias no convencionales aplicadas por el BCE en los últimos años -de hecho, aún están en vigor, cinco años después del ya histórico discurso del 'whatever it takes' de Mario Draghi- han tenido sobre la reducción del déficit en España y sus conclusiones son llamativas.

El informe, que todavía no ha sido publicado por la institución pero cuyas grandes cifras adelantó el director general de la entidad, Pablo Hernández de Cos, en un reciente seminario sobre sostenibilidad de la deuda pública organizado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), concluye que la política monetaria del Banco Central Europeo impulsó de forma directa o indirecta una reducción de 1,9 puntosen el déficit público español durante el periodo 2014-2016.

Lo hizo por dos cauces, según el análisis del Banco de España. Uno directo, en forma de ahorros en la cuenta de gastos financieros por la caída de los tipos de interés de la deuda española propiciada por el programa de compras de activos del BCE. Por esta vía España se habría ahorrado 0,9 puntos del PIB en el periodo, algo más de 9.000 millones de euros. 

Los analistas de la entidad estiman, además, que el presupuesto público se ahorró en menores gastos y mayores ingresos por la mejora de las condiciones macro derivada de la acción del BCE otras nueve décimas del PIB, sumando en total una incidencia de 1,9 puntos.

El Banco de España también concluye que nuestro país se ha beneficiado bastante más que otras economías de la Unión Monetaria de las medidas no convencionales de Frankfurt, ya que estima en 1,3 puntos del PIB el impacto agregado sobre las cuentas públicas de Francia, Alemania, Italia, España y Holanda.

La gestión fiscal del Gobierno

Lo más llamativo es que a pesar del importante impulso al proceso de consolidación fiscal prestado por el BCE, el déficit público en España sólo descendió en 1,5 puntos del PIB entre 2014 y 2016, del 5,86% al 4,33%, es decir, por debajo de lo que, según el Banco de España, el simple aprovechamiento de las medidas de política monetaria del BCE sin más hubiera permitido.

El dato cuestiona la eficacia de la gestión del proceso de consolidación fiscal por parte del Gobierno de España, en general, y del Ministerio de Hacienda, en particular. 

La presentación de Hernández de Cos en el seminario de Airef aseguraba que el proceso de ajuste fiscal "fue lento y muy gradual, en un intento de afectar el crecimiento a corto plazo lo menos posible". ¿Fue adecuado el 'timing' y la composición del proceso de ajuste fiscal?

El Banco de España lo cuestiona. Entiende que la errática política fiscal del Gobierno, que presupuestó una cierta expansión del gasto público en 2015 y 2016, la desviación respecto a la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas y la ausencia de una planificación detallada a medio plazo, han podido incrementar la incertidumbre y las dudas sobre el proceso español de consolidación fiscal.

Además, pone de manifiesto que la mitad de la reducción del déficit se abordó a través de una reducción de la inversión pública sobre el PIB, lo que redundó en un empeoramiento de la calidad del gasto público.

Valora, por el contrario, que el proceso de ajuste fiscal fuera acompañado de reformas como la de las pensiones que ha venido a reducir la incertidumbre sobre la sostenibilidad del gasto público español a futuro.

El Banco de España advierte de que con un déficit público por encima del 3% y una deuda pública en el entorno del 100% España todavía se mueve en el inquietante territorio del alto riesgo de sostenibilidad de la deuda y abogó por aprovechar el contexto de política monetario para abordar reformas estructurales que permitan acelerar el ajuste fiscal sin necesidad de nuevos recortes del gasto.