El minuto de Guindos en el Bilderberg con su futuro en el BCE a la vista


  • Fuentes cercanas al Gobierno apuntan que el futuro de Luis de Guindos pasa por un puesto de nivel en la Unión Europea. El BCE es el destino donde podría desembarcar tras abandonar la política.

  • El ministro de Economía acudió hace una semana a la reunión del Club Bilderberg arropado por Juan Luis Cebrián (Prisa). Tuvo un minuto para 'promocionarse' ante el auditorio y coincidió con Ana Botín.

El minuto de Guindos en el Bilderberg con su futuro en el BCE a la vista

El minuto de Guindos en el Bilderberg con su futuro en el BCE a la vista BRUSELAS | EUROPA PRESS

Luis de Guindos acumula papeletas para dar el salto, en un futuro, desde el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a un puesto de gran relevancia en la Unión Europea. Ese cargo con galones podría ser un despacho con sillón en Fráncfort, donde se ubica el Banco Central Europeo y donde Guindos aspira a llegar, según indican desde el entorno directo del Gobierno a Lainformacion.com. Con ello el Gobierno conseguiría, por fin, tener a un español en una alta institución comunitaria.

El ministro de Economía ya ha manifestado en alguna ocasión que su futuro está fuera de la política. Sus aspiraciones para convertirse en el Mario Monti español ya no tienen ningún recorrido, por lo que su futuro pasa por otras latitudes. En el Ejecutivo hay quien ya está viendo movimientos del madrileño encaminados a encontrar ese puesto en la UE que supondría el colofón ideal a su trayectoria en la administración, primero en España y luego a nivel comunitario.

La presencia de Luis de Guindos en la reunión anual del Club Bilderberg de la pasada semana en Chantilly, Virginia (Estados Unidos) ha sido interpretada por un sector del Gobierno como la prueba definitiva de que el titular de Economía aspira a ese cargo de importancia ya sea finalmente en el BCE o en alguna otra institución europea. "Le gusta el poder", apuntan, añadiendo que fue allí a 'venderse'.

Guindos acudió al Bilderberg de la mano de Juan Luis Cebrián (presidente del Grupo Prisa y 'delegado' en España del selecto club) y tuvo la oportunidad, durante un minuto, de exponer sus logros en la economía española, además de compartir varias horas entre sesiones con poderosos representantes a nivel mundial. Allí también coincidió con Ana Botín, horas antes de cerrarse la compra del Popular.

El Gobierno de Rajoy lleva tiempo moviéndose en Europa para conseguir que un representante español ocupe un cargo de relevancia. Tras frustrarse las aspiraciones del propio Guindos para presidir el Eurogrupo, un desembarco del mismo en el BCE es visto con agrado en Moncloa. La posibilidad que se abre para España pasa por la vicepresidencia, donde el portugués Vítor Constâncio acaba mandato en menos de un año, el 31 de mayo de 2018. Ese hueco, como número dos de Draghi, es el que podría ocupar el actual ministro de Economía.

Rajoy, Guindos y el libro de la discordia

La relación entre Rajoy y Guindos es correcta, pero no cordial. El Presidente del Gobierno, según su entorno, valora el trabajo de su ministro de Economía durante su primera legislatura lo que, sumado al contrapeso que ha ejercido con Cristóbal Montoro, le sirvió para repetir en el actual gabinete. Sin embargo, en Moncloa no sentó nada bien la publicación del libro del economista, el pasado mes de septiembre, que contenía algunas perlas llamativas.

De Guindos presume, en primera persona, del milagro económico de España cuando en el entorno de Rajoy creen que fue un éxito colectivo. En el volumen, además, Guindos escribe un "agradecimiento especial" a su amigo, el exministro de Industria, José Manuel Soria, a quien propuso para un cargo en el Banco Mundial, designación que finalmente se frustró.

El libro de Luis de Guindos. El libro de Luis de Guindos.

El libro de Luis de Guindos.

Rajoy, en definitiva, no vería con malos ojos la salida de su ministro de Economía hacia un cargo de relevancia en la UE. Tendría que dimitir, pero con la recuperación económica encarrilada no habría nada que temer. Se llenaría a la par el vacío de poder que sufre España en altos organismos comunitarios desde la salida en 2012 de José Manuel González-Páramo del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno del propio BCE.