Guerra en la UE para que los gigantes digitales paguen más impuestos


  • Los Estados deberán adoptar en su consejo de diciembre conclusiones en las que indiquen el camino a seguir, de forma que en la primavera de 2018 se presente una propuesta fiscal.

  • Francia, España, Alemania e Italia llegaron ya al debate con una propuesta conjunta para crear un impuesto al que se oponen Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo o Malta.

Guerra en la UE para que los gigantes digitales paguen más impuestos

Guerra en la UE para que los gigantes digitales paguen más impuestos

La ofensiva está servida y la guerra entre los Estados, también. Francia lidera el impulso para que los gigantes de internet no usen las lagunas legales para pagar menos impuestos en la UE. Pero la unanimidad, necesaria para abordar cambios de fiscalidad en la UE, aún está lejos. Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE) hna acordado, no obstante, empezar a trabajar en nuevas medidas fiscales que permitan gravar de forma justa la actividad de las gigantes de Internet como Google, Amazon, Facebook o Apple.

"Hemos pedido a los expertos de los Estados Miembros y a la Comisión Europea (CE) que trabajen hacia soluciones tanto a largo como a corto plazo", dijo el ministro de Finanzas estonio, Toomas Toniste, cuyo país preside la Unión Europea este semestre, en una rueda de prensa al término de la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la UE.

La Comisión presentará próximamente una comunicación en la que hará un análisis de la situación -retos, aspectos, técnicos, alternativas legislativas-, que estará lista antes de la llamada "cumbre digital" de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el 29 de septiembre en Tallin.

A partir de ahí, los Estados miembros deberán adoptar en su consejo de diciembre conclusiones en las que indiquen al Ejecutivo comunitario el camino a seguir, de forma que en la primavera de 2018 se presente la propuesta definitiva, explicó el vicepresidente de la CE para el Euro, Valdis Dombrovskis.

Francia, España, Alemania e Italia llegaron ya al debate con una propuesta conjunta para crear un impuesto sobre la facturación de estas empresas, cuya recaudación permita compensar en parte lo que estarían dejando de abonar en impuesto de sociedades.

Al plan se han sumado oficialmente otros seis países -Austria, Bulgaria, Grecia, Portugal, Rumanía y Eslovenia-, que han firmado la declaración impulsada por París, si bien el ministro español de Economía, Luis de Guindos, precisó que "más de veinte países apoyan" la idea, lo que permitirá generar "presión política" para que salga adelante.

"Hay empresas que no pagan impuestos"

Aunque la solución a medio plazo debe venir vía el impuesto de sociedades y la definición de establecimiento permanente, la dificultad de tener una solución global es tal que es necesario actuar a corto plazo porque mientras estamos viviendo circunstancias en las "hay empresas del ámbito digital que no pagan impuestos casi en ninguna jurisdicción", dijo Guindos.

El problema radica, argumenta la UE, en que las grandes empresas digitales escapan al impuesto de sociedades porque se aplica en función de dónde se sitúe su sede física, sin tener en cuenta su presencia digital o en qué jurisdicciones genera valor.

Ejemplo de ello es que un tribunal francés exoneró en julio a Google de pagar 1.115 millones de euros a la hacienda gala por no tener una estructura "estable" en el país.

Los países están de acuerdo en que la solución final debería adoptarse a nivel global, en el marco de la Organización Europea para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y el G20, pero mientras esto llega es necesario trabajar en una propuesta a nivel de la UE y en medidas a corto plazo, explicó el ministro estonio.

A largo plazo, las soluciones podrían basarse en redefinir el concepto de establecimiento de la empresa para adaptarlo a los modelos de negocio digitales, mientras que a corto podría introducirse el impuesto compensatorio impulsado por París.

La propuesta no se concretará hasta dentro de meses, pero el consenso se anuncia difícil, en particular porque las decisiones sobre fiscalidad requieren unanimidad.

Luxemburgo, Dinamarca, Malta e Irlanda, en contra

La idea de una tasa compensatoria se ha topado con la reticencia de Luxemburgo, Dinamarca o Malta, aunque la principal detractora es Irlanda, tradicionalmente celosa de su modelo fiscal de bajo impuesto de sociedades,  según fuentes europeas presentes en la reunión y citadas por Bloomberg. 

"Si va a cambiar todo el sistema de imposición uno tiene que mirarlo globalmente, no parcialmente, porque implica a Estados Unidos y a China", dijo el ministro de Finanzas maltés, Edward Scicluna, a su llegada. De la misma opinión era el ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe: "Este impuesto debe incluir los EE.UU. y otros 20 países del grupo. Irlanda se unió a otras naciones al plantear preguntas muy grandes sobre cómo una medida de este tipo podría ser implementada", dijo.

"Espero que no sea otro impuesto a las transacciones financieras", dijo el ministro maltés de Finanzas, Edward Scicluna. "Uno tiene que mirarla globalmente en lugar de parcialmente, porque involucra a los Estados Unidos y a China".

El ministro danés de Finanzas, Kristian Jensen, advirtió que un impuesto europeo puede ser un riesgo. "Siempre soy escéptico con respecto a los nuevos impuestos y creo que Europa está gravemente gravada", dijo. La industria digital es "el futuro", agregó. El temor es claro: perder competitividad, empleo y un sector clave.

Francia, la gran impulsora

El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, dijo a los colegas en una reunión en Tallin (Estonia), que el bloque debe acordar un impuesto sobre la industria digital a mediados de 2018 como una cuestión de justicia. Dijo más, Le Maire invocó la necesidad de la UE de contrarrestar los movimientos políticos antieuropeos. Dejó claro que la dura victoria electoral del presidente francés Emmanuel Macron sobre el populista Marine Le Pen en mayo es por sí misma una razón de peso para aceptar la reforma.

El ministro galo defendió que se trata de "cumplir" con los ciudadanos y "demostrar que Europa puede defender sus propios intereses" en un momento en que hay un "problema de fiscalidad con los gigantes de Internet" y "compañías se benefician del mercado europeo sin pagar una cantidad justa de impuestos"."No podemos aceptar que los gigantes de Internet puedan crear tanto valor a partir de los datos europeos, españoles, italianos y no pagar por ello", dijo Le Maire.

"Cómo les explicaríamos a la industria automovilística, las pymes, que generan menos valor que deben pagar religiosamente sus impuestos en cantidades elevadas mientras que Google, Amazon, Facebook, Apple y otros gigantes solo pagarían impuestos extraordinariamente bajos. No es aceptable", insistió.

Le Maire no pudo precisar, sin embargo, cuál sería el impacto económico de la tasa que propone, y cuyo objetivo sería compensar con un gravamen a la facturación lo que no abonan estas empresas en impuestos de sociedades. No obstante, el ministro dejó claro que lejos de la confrontación, lo que quiere es un acuerdo.