Empresarios VIP alemanes en Cataluña se muestran preocupados por la secesión


  • El Círculo de Directivos de Habla Alemana, que agrupa a más de 200 compañías en Cataluña, se opone a una independencia unilateral y llama al diálogo entre Generalitat y Gobierno.

  • Proponen una reforma de la Constitución, como ha ocurrido en Alemania, donde se ha cambiado la Carta Magna para aprobar un nuevo sistema de financiación.

El empresarios VIP alemanes en Cataluña se rebelan contra la independencia

El empresarios VIP alemanes en Cataluña se rebelan contra la independencia

Los empresarios alemanes radicados en Cataluña se encuentran "preocupados" por el choque de trenes que se avecina este verano y otoño. Tienen "mucho interés" en seguir operando en la región, pero la falta de entendimiento entre Generalitat y Gobierno central no les tranquiliza. Piden "diálogo" a ambas partes para evitar que se consume una independencia unilateral y proponen, incluso, alguna medida para evitarlo.

Albert Peters, presidente del Círculo de Directivos de Habla Alemana, atiende a Lainformacion.com desde su despacho de Barcelona. La asociación agrupa a 220 empresarios y ejecutivos de Alemania, Austria, Holanda y Suiza. El directivo asegura que tienen todavía "esperanzas" en que Carles Puigdemont y Mariano Rajoy lleguen a un acuerdo final que evite un referéndum cuya fecha y pregunta se conocerán la próxima semana. "Hablando se entiende la gente y los dos se tienen que escuchar", asegura.

Los empresarios alemanes son radicalmente contrarios a una independencia unilateral. En la región hay inversiones potentes, que saldrían perjudicadas en caso de secesión. Por ejemplo, en Girona se encuentra una de las mayores fábricas de Nestlé, una planta de la que parten las cápsulas Nesspreso que se consumen en España. En Tarragona también hay una importante presencia empresarial extranjera centrada en la industria química con plantas de referencia en Europa.

"No queremos otro 9-N, no queremos que el Tribunal Constitucional tenga que actuar, ni queremos juicios a políticos; queremos que todo eso se evite", defiende Peters. ¿Cómo? "Hablando. Rajoy y Puigdemont tienen que reunirse, como cuando se vieron en enero" en Moncloa y "hablar de las 46 demandas [referéndum aparte] que planteó el president de la Generalitat" en abril de 2016. "Entendemos que Puigdemont defienda los intereses de lo catalanes que piden un referéndum, pero también queremos que Rajoy escuche a ese millón de personas que sale a la calle", añade.

Carles Puigdemont y Albert Peters. Carles Puigdemont y Albert Peters.

Carles Puigdemont y Albert Peters.

El empresariado alemán en Cataluña, explica Albert Peters, está más tranquilo que hace un tiempo, eso sí. Hace unos años, algunos de ellos manifestaban su intención de llevarse sus empresas a otro lado si Cataluña se independiza. Hoy esa fase parece superada: "Ahora tenemos confianza en que se cumplirá la ley" y que no tendrán que irse. "Nosotros cumplimos las leyes y queremos que todos las cumplan", añade.

Peters mantiene contacto constante tanto con la Generalitat como con Moncloa, "a muy alto nivel". Desde Madrid le transmiten que no se romperá la legalidad y desde el Govern le insisten en que Cataluña no saldrá de la Unión Europea pase lo que pase. Esta es, precisamente, una de las principales preocupaciones de los empresarios alemanes en Cataluña: quedar fuera del mercado común y que eso perjudique a sus inversiones.

Quieren continuar en Cataluña

Los empresarios alemanes admiten que su interés en Cataluña es máximo. Un tercio de los afincados en España tienen sus compañías en esta comunidad que representa casi el 20% del PIB del país. "Cataluña nos da confianza y los catalanes son buenos trabajadores", afirma Albert Peters dejando claro que no quieren irse de allí.

Artur Mas y Peters. Artur Mas y Peters.

Artur Mas y Peters.

¿Soluciones? Creen que deben ser los políticos quienes se pongan de acuerdo. Sin embargo, los alemanes miran a su país con cierta envidia. Allí se está aprobando una reforma de la Constitución para modificar el pacto fiscal y mejorar la financiación de algunas regiones. "Es una muestra de que el Gobierno central y autonómico pueden hablar y encontrar soluciones", sentencia Peters.