Los sectores más beneficiados por la llegada de Donald Trump al poder


Los sectores más beneficiados por la llegada de Donald Trump

Los sectores más beneficiados por la llegada de Donald Trump

Los misterios que van ligados a la legislatura de Donald Trump se empezarán a resolver en las próximas semanas y meses. De momento se continúa dudando sobre la posibilidad de que el republicano pueda aplicar al pie de la letra sus promesas, ya que supondrían alterar el sistema económico vigente. 

Lo único cierto es que sus amenazas al sector del automóvil han logrado generar entre 10.000 y 15.000 puestos de trabajo. General Motors, Ford y Fiat ya han anunciado inversiones en suelo estadounidense ante el temor de aranceles que graven en un 35% los costes de las exportaciones.

Las petroleras

Donald Trump ha asegurado que no cree en el cambio climático causado por el hombre. Lo que se traduce como un estímulo para petroleras y gasísticas. El republicano eliminará las ayudas a las renovables impulsadas por Barack Obama para fomentar las energías fósiles.

Las compañías estadounidenses impulsarán todavía más la extracción mediante el fracking para buscar la independencia energética del país, una obsesión para Trump. Esto puede suponer que la OPEP deba reducir todavía más los niveles de producción si quiere que el precio del barril suba.

Estas políticas pueden desembocar en el fracaso del Acuerdo de París, del que Estados Unidos forma parte y con el que se quiere limitar el número de emisiones, además de controlar el calentamiento del planeta.

Las constructoras

Una de las medidas más conocidas de Trump es la estimulación de la economía mediante un plan de inversión público que quiere renovar las infraestructuras del país. Las cifras son mareantes: un billón de dólares durante la próxima década. Más o menos el Producto Interior Bruto de España en su totalidad.

Gracias a este paquete de gasto, las vencedoras serán empresas dedicadas a sectores como el transporte -ya sea mediante autopistas, carreteras, puentes o aeropuertos-, la instalación de redes eléctricas, las constructoras inmobiliarias o las telecomunicaciones. Las empresas españolas ACS y Ferrovial, con fuerte presencia en estados Unidos, pueden llevarse parte del pastel.

La industria armamentística 

El republicano ha abogado por dejar de cubrir las espaldas al resto de países de la OTAN, exigiendo al resto de miembros que eleven su gasto hasta el 2%. Países como España no cumplen con esa norma. Con los republicanos en el Congreso y el Senado podría volver a dispararse el gasto en defensa, que lleva años estancado.

Un aumento del gasto militar que vendría de la mano de una nueva flota de buques de y escuadrones de combate y una ampliación del ejército activo -de 450.000 a 540.000 soldados-El republicano llegó a afirmar que los generales tienen 30 días para tener un plan contra el Estado Islámico desde su llegada al poder.

Además, Trump aseguró que si ganaba acabaría con los recortes automáticos del gasto público en defensa que entraron en vigor en 2013 para reducir el déficit. Una congelación que se estima en 1,2 billones de dólares hasta 2023.

El sector de la salud

Lo primero que ha hecho tras desembarcar en el Despacho Oval ha sido firmar una orden ejecutiva contra el Obamacare. Si bien es cierto que las empresas del sector de la salud podrían beneficiarse ahora que hay cierta incertidumbre sobre lo que ocurrirá con los 20 millones de estadounidenses que dependían del Obamacare, las farmacéuticas no lo tienen tan claro. 

En su primera rueda de prensa como presidente, Trump aseguró que "Las compañías farmacéuticas se están saliendo con la suya", ya que están fabricando fuera de Estados Unidos y luego venden en el país. Críticas que derivaron en una caída en la bolsa. La sanidad privada podría verse beneficiada si se tumba el Obamacare.

La banca

Por último, uno de los sectores que puede ver con buenos ojos el mandato de Trump es la banca. La inflación ya está empezando a repuntar y si finalmente el magnate decide impulsar la economía aumentando el gasto público continuará la tendencia alcista.

Esto derivaría en subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, lo que sería beneficioso para la banca. Durante los años en los que se han estado rondando los tipos al cero las entidades han criticado esa medida, ya que lastra sus beneficios.

Además, la regulación podría ser más laxa con Trump que con Obama. La fuerte vigilancia iniciada por el demócrata podría llegar a su fin, aunque los resultados podrían ser catastróficos si comienzan de nuevo las operaciones arriesgadas, como las que causaron la crisis. BBVA y Banco Santander son las dos entidades bancarias españolas con mayor presencia en Estado Unidos y, por lo tanto, las que más tajada pueden sacar.