Córdoba.- La Junta dará al Obispado el tiempo que necesita para acometer la reforma de la guardería de Belén

CÓRDOBA, 12 (EUROPA PRESS) La Delegación de Educación de la Junta en Córdoba dará al Obispado "el tiempo que necesita para ejecutar las obras de reforma que debe llevar a cabo" en la guardería Jesús Salvador, de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, en Córdoba, que estaba apercibida de cierre por la Administración autonómica si no adecuaba sus instalaciones a la normativa. En declaraciones a Europa Press, la delegada de Educación de la Junta en Córdoba, Antonia Reyes, explicó que en la reunión que hoy mantuvieron responsables de la Diócesis de Córdoba y de la Administración educativa andaluza, para tratar esta cuestión, "el Obispado se comprometió a acometer de inmediato" las mencionadas obras, con lo que dicha escuela infantil podrá permanecer abierta y seguirá siendo un centro concertado con la Junta. Ello sólo será posible, según insistió Reyes, si se inician ahora las obras de adaptación del centro, que este curso tiene matriculados a 63 alumnos, a la normativa aplicable a las escuelas infantiles. Ante esto, desde el Obispado ya se dijo hoy a Europa Press que su principal interés, como el de la Junta, pues "entre ambas partes hay un buen entendimiento", es el de "llevar a cabo el proyecto de reforma de la guardaría, para así garantizar su viabilidad y mantenerla abierta", y con tal fin la Diócesis está "en conversación con la Delegación de Educación", para "trabajar, siguiendo sus indicaciones, en el proyecto de reforma que es necesario acometer". Las primeras advertencias de la Junta a la parroquia de Nuestra Señora de Belén, según publica en su edición de hoy 'El Día de Córdoba', se remontan a 2002, año en el que la guardería fue asumida por la Consejería de Asuntos Sociales -en la actualidad de Igualdad y Bienestar Social-. Sin embargo, los titulares del centro hicieron "caso omiso" en los últimos seis años, según la Junta, y el único cambio que se ha llevado a cabo ha sido el referente al mobiliario. A este respecto, los padres destacaron que hasta las cortinas de una de las clases fueron pagadas por una de las profesoras de la guardería. Estas advertencias se han convertido en exigencias tras el cambio de competencias dentro de la propia Junta, ya que será la Consejería de Educación la que se encargue de la gestión de las escuelas infantiles en detrimento de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social. Según el personal de la guardería, la reforma que debe afrontar el Obispado atiende fundamentalmente a cuestiones de "seguridad". Así, por ejemplo, las cuatro clases del centro deben estar comunicadas mediante puertas para evitar que los niños tengan que salir a la intemperie para llegar al comedor. Al margen de este requisito, también figuran otros como la eliminación de los rodapiés de la solería, la instalación de aseos para el profesorado o la colocación de un material más blando en el suelo.