Un centenar de vecinos regresa un año más a Aguasal (Valladolid) para festejar a su patrón, San Jorge

AGUASAL (VALLADOLID), 23 (EUROPA PRESS)

Un centenar de vecinos regresó hoy a sus orígenes, la localidad vallisoletana de Aguasal para festejar a San Jorge, patrón de un pueblo que hace mas de cuatro décadas quedó deshabitado por la marcha de la práctica totalidad de sus habitantes a Olmedo.

Como cada 23 de abril, quienes nacieron y pasaron su infancia en este municipio, en la actualidad con una veintena de vecinos censados y el mas pequeño de la provincia vallisoletana, regresan a Aguasal para celebrar la festividad de San Jorge.

La jornada comenzó con la procesión de la imagen del santo, portada a hombros por los aguasaleros y que fue llevada hasta las afueras del municipio para bendecir los campos y pedir a San Jorge la prosperidad de la tierra.

Tras una misa oficiada por el párroco de Olmedo en la casa de cultura, ya que la iglesia esta cerrada al culto por las obras de restauración, tuvo lugar una comida de hermandad entre todos los asistentes.

Durante la homilía, el párroco destacó la importancia de la festividad de San Jorge ya que permite que los aguasaleros regresen a sus orígenes, "desde distintos puntos de la geografía española" y disfruten de un día de reencuentro y de hermandad.

Situado a apenas 3 kilómetros de Olmedo, Aguasal revive cada 23 abril con el regreso de sus habitantes al que fue un pueblo eminentemente agrícola y ganadero dominado por una pequeña laguna. Cuenta la leyenda que debe su nombre a una enorme sequía que provocó que los lugareños buscasen agua al grito de "agua, sal".