Los feligreses y vecinos del cura español asesinado reaccionan con indignación y estupefacción

  • La Habana, 16 feb (EFE).- Feligreses y vecinos del barrio donde está la iglesia que atendía el sacerdote español Eduardo de la Fuente reaccionaron hoy con indignación y estupefacción ante la noticia del asesinato del religioso, cuyo cadáver fue encontrado el sábado apuñalado en las afueras de La Habana.

Los feligreses y vecinos del cura español asesinado reaccionan con indignación y estupefacción

Los feligreses y vecinos del cura español asesinado reaccionan con indignación y estupefacción

La Habana, 16 feb (EFE).- Feligreses y vecinos del barrio donde está la iglesia que atendía el sacerdote español Eduardo de la Fuente reaccionaron hoy con indignación y estupefacción ante la noticia del asesinato del religioso, cuyo cadáver fue encontrado el sábado apuñalado en las afueras de La Habana.

Las puertas de la iglesia de Santa Clara, en el barrio habanero de Lawton, están hoy cerradas, 48 horas después de que el cadáver apareciera en una zona poco transitada.

"Hemos recibido la orientación del Arzobispado de La Habana de no dejar pasar a nadie", dijo a Efe María Eugenia López, secretaria de una parroquia que, a decir de los vecinos, se había revitalizado con la labor pastoral del religioso.

El vecindario vivió el pasado fin de semana con dolor la noticia de que el cuerpo De la Fuente había sido encontrado, que lo habían asesinado por "apuñalamiento", y que su coche fue incinerado en otro sitio lejano, un cañaveral en el municipio de Bauta, a unos 20 kilómetros de la capital.

Según informaron a Efe fuentes diplomáticas españolas en La Habana, no hay novedades en la investigación que llevan a cabo las autoridades policiales cubanas.

El consulado español adelanta los trámites para repatriar el cadáver, lo cual podría ocurrir el miércoles o el jueves próximos, según las mismas fuentes.

"Era un hombre bueno, muy bueno, no saben lo que han hecho", decía hoy Lopez sobre el sacerdote que desde 2006 se había hecho cargo del templo y establecido definitivamente en La Habana, tras años de viajar a Cuba en los veranos para sustituir temporalmente a otros curas.

La secretaria explicó que el sábado miembros de la comunidad religiosa se concentraron ante la iglesia desde la tarde hasta entrada la noche y que al día siguiente el obispo auxiliar de La Habana, Juan de Dios Román, ofició la misa.

Agregó que el Arzobispado de La Habana les ha prometido que no faltará un sacerdote para que continúe la labor del religioso fallecido, natural del municipio madrileño de Guadalix de la Sierra.

Iluminada Laera, una de las educadoras que lo ayudaban a impartir la catequesis, subrayó que De la Fuente "se dedicó desde que llegó a la comunidad, formó una familia y grupos con jóvenes con los que hablaba sobre los evangelios mientras caminaban por el barrio".

Laera dijo que desde el sábado han estado orando para que "el espíritu del padre Eduardo esté en paz en el cielo y por las almas de los que lo hicieron".

"Era una buena persona, muy buena, infinitamente buena, posiblemente tan buena que eso le costó la vida", afirmó José Antonio, uno de los laicos que ayudaban al sacerdote en la misa.

"Tres de cada cuatro cosas que me decía era bromeando", agregó.

En el descascarillado vecindario anexo a la iglesia, la indignación era hoy el denominado común.

"Todo esto me tiene mal. No he oído una cosa así en mi vida", señaló Victoria, de 77 años, una mujer que "sólo de vez en cuando" pasaba por la iglesia.

Josefa, también de 77, afirmó que "todo el barrio está horrorizado" con la muerte del párroco, un tema que, según dijo, domina hoy las conversaciones de los vecinos.

"Matar a un cura es algo que no se ha oído nunca. Ojalá agarren a los que lo hicieron y les corten la cabeza", agregó.

En una casa vecina, Marta Fernández explicó que ella ayudaba habitualmente al sacerdote a limpiar el predio de la iglesia, una actividad que habitualmente hacía los lunes.

Aseguró que "como el padre Eduardo no ha habido otro" y que su trabajo levantó la importancia del templo en la comunidad.