Defensor del Pueblo detecta "deterioro de la convivencia" y "deficiencias sanitarias" en Centro de Extranjeros de Aluche

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El Defensor del Pueblo ha detectado una "deterioro apreciado en el clima de convivencia" y deficiencias sanitarios, entre otras cuestiones, en la última visita al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche respecto a anteriores visitas, según el último informe la institución que dirige Enrique Múgica.

Sobre el primer punto, destacó particularmente el uso de las defensas por parte de los funcionarios de Policía durante sus labores de vigilancia, "así como el hecho de que las llevaran frecuentemente en la mano y no enganchadas en el cinturón".

"Tal circunstancia, que no se ha apreciado en otros CIES, se compadece mal con el carácter de estas dependencias, y contribuye poderosamente a no relajar la tensión propia de una situación de prohibición de libertad y resulta cuestionable incluso desde la óptica de la mayor eficacia de la operativa policial", destacó el Defensor del Pueblo.

En cuanto al sistema de cierre y apertura de las puertas de los dormitorios y de acceso a los módulos, el informe, enviado a la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, "presenta problemas en supuestos de emergencia, al no ser centralizado, al tiempo que plantea situaciones innecesariamente aflictivas, como las derivadas de la dificultad de los internos para acceder al baño durante el período nocturno, para lo cual deben llamar la atención del funcionario de guardia mediante gritos, al no tener las habitaciones pulsadores de llamada".

Asimismo, el estudio señala que los patios "continúan sin disponer de zonas de resguardo para la lluvia o el calor, ni de elementos para permanecer sentados, resultando también insuficientes las mesas y bancos de la sala de día y los elementos de ocio". Asimismo, pidió revisar el diseño de la sala de visitas "para ampliar su capacidad y asegurar la confidencialidad de las conversaciones de los internos con sus letrados, familiares o amistades".

Por otra parte, pese a haber manifestado el Defensor del Pueblo en anteriores ocasiones la conveniencia de revisar la estricta separación de sexos en las zonas de ocio y comedores, "la situación del centro en este punto no ha variado", ya que esta medida "resulta innecesariamente limitativa e impide el aprovechamiento más racional de los patios y salas de esparcimiento".

Además, indicó que la dotación de consumibles de higiene personal que se pone a disposición de los internos resulta "también escasa" y las instalaciones "no cuentan con un lugar específico donde los internos puedan lavar y tender sus ropas".

DIFICULTADES EN EL SERCIVIO MÉDICO

Por otro lado, la institución que dirige Enrique Múgica indicó que el CIE de Aluche ha atravesado por "numerosas dificultades" respecto a la asignación de servicio médico estable y permanente, "lo que ha sido objeto de investigación en todas las visitas realizadas". "En el año 2007 se remitió un recordatorio de deberes legales al director del mismo en relación con esta cuestión", añadió.

"En el curso de la última visita se comprobó que el problema de la atención sanitaria, lejos de solucionarse había empeorado, al reducirse las visitas médicas a sólo dos días por semana, lo que claramente impedía la realización regular de las revisiones médicas de los internos en el plazo de 24 horas desde su ingreso, según dispone la normativa reguladora de este tipo de establecimientos. Asimismo, se apreció que no se estaban dispensando los medicamentos fuera del horario de trabajo del diplomado en enfermería asignado a las instalaciones", precisó el Defensor del Pueblo.

Según explicó, todas estas circunstancias, unidas a la interrupción de tratamientos prescritos a los internos con anterioridad a su ingreso, refleja "el alto número de derivaciones a centros hospitalarios que se apreció que se venía produciendo en este centro". En los días posteriores a la visita, la Institución tuvo conocimiento de la contratación de un servicio médico específico para cubrir las necesidades del centro, por lo que espera que sirva para superar "las graves deficiencias constatadas".

Por otro lado, como en la mayoría de los CIES, el Defensor del Pueblo reiteró la necesidad de asignar un trabajador social a este establecimiento con carácter permanente. También se ha indicado que deberían realizarse cursos para los funcionarios policiales en materia de custodia de personas, mereciendo una consideración positiva la presencia de personal femenino en su plantilla. La respuesta de la Administración se ha recibido al finalizar el año 2008, por lo que la valoración de la misma se hará en la próxima dación de cuentas.

Por último, la manifestación comprobó que las peticiones realizadas tras el pasado informe respecto a la mejora de la seguridad e infraestructuras de las instalaciones, "que se han resuelto de modo satisfactorio", así como al plan para prevenir riesgos sanitarios y evitar las intoxicaciones que en ocasiones han tenido lugar en este establecimiento.

En relación a este último asunto, dio también por concluida la actuación tras remitir la Administración un completo informe en el que se relacionan los distintos protocolos que se vienen aplicando en todos los centros que cuentan con cocina propia, en los que, según se informa, "todos y cada uno de los controles realizados quedan debidamente registrados y archivados para su verificación y seguimiento".