Un experto vincula cambio económico en España con educación

Etiquetas

MADRID (Reuters) - El cambio del modelo económico en España se ve dificultado porque los políticos no tienen en cuenta un factor fundamental, como es el nivel del sistema educativo, afirmó el jueves un analista sociopolítico que ha elaborado un informe sobre la actitud de los padres ante la educación de sus hijos.

"La educación del país no está a la altura de la situación histórica", dijo Víctor Pérez-Díaz, de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los tres autores de "Educación y Familia. Los padres ante la educación general de sus hijos en España", presentado por la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas).

"El cambio de modelo productivo es una tradición retórica desde hace 30-40 años que los políticos casi nunca realizan (...) porque no miran con suficiente detenimiento el factor clave para tener ese tipo de economía que compita en el exterior, no solamente en precios, sino en calidad de productos, bienes y servicios: el nivel educativo y de formación profesional, el nivel de investigación y desarrollo, la calidad de las universidades", aseguró.

"No tenemos el tipo de economía que querríamos tener, y que la crisis nos hace ver con más claridad que deberíamos tener, porque no tenemos la educación que necesitamos", dijo el experto.

Víctor Pérez-Díaz señaló que la crisis económica en España es particularmente intensa por razones como tener un sector exterior pobre con un valor añadido no muy alto o que "la inteligencia puesta en bienes y servicios no es muy grande".

Entre un 30 y un 50 por ciento de los estudiantes no termina la universidad, hay un retraso de tres ó cuatro años en terminar los estudios universitarios, las universidades españolas no están entre las principales en las clasificaciones mundiales, citó, como muestras significativas de un fracaso escolar que consideró muy alto.

"El sistema educativo no nos prepara para enfrentarnos con las crisis que tenemos y con el sueño de convergencia que tenemos", dijo.

INFLUENCIA DE LOS PADRES

Para modificar esta situación no se trata solo de reformas educativas o de mayores presupuestos, sino de cómo están motivados padres, alumnos y profesores.

A este respecto, destacó que en el informe, basado en una encuesta a 820 padres y madres de alumnos de Primaria y ESO elaborado entre mayo y junio del año pasado, se pone de manifiesto que con padres más implicados en la enseñanza, los hijos obtienen un mejor rendimiento escolar.

Un 56 por ciento de los padres ayuda a sus hijos con los deberes, 16 puntos más que en la encuesta anterior, realizada hace ocho años. Los hijos de los padres que ayudan a sus hijos en las tareas escolares tienen menos suspensos que aquellos que colaboran menos.

Por otro lado, mientras los padres están satisfechos con el centro escolar de sus hijos (una nota media de 4,1 sobre 5), la mayor parte cree que el nivel de exigencia es entre demasiado bajo y adecuado, y puntúan con un 3 sobre 5 el nivel de enseñanza en España.

Al mismo tiempo, los niveles de rendimiento escolar permanecen prácticamente iguales en estos ocho años: la media de asignaturas suspensas era de 1,79 en 2000 y de un 1,76 por ciento en 2008; un 10 por ciento había repetido curso alguna vez en 2008, un punto más que en 2000.

Un dato curioso es que entre los matriculados en ESO, el porcentaje de repetidores que usan el Messenger a diario es del 28 por ciento, frente al 17 por ciento del resto de los estudiantes de ese nivel.

Finalmente, un 12 por ciento de los padres dice que su hijo se ha sentido acosado a lo largo del curso, mientras que un 16 por ciento admite que sus vástagos han recibido amonestaciones o apercibimientos por mala conducta.