CC.OO. detecta un repunte en las bajas por depresión en profesores, que afectan casi al 10% y duran 70 días

Los docentes se pasan la "mitad del tiempo" que dura la clase llamando la atención de los alumnos para que se sienten y atiendan

PALMA DE MALLORCA, 24 (EUROPA PRESS)

El 5% de los profesores de Educación Primaria de Baleares, y el 4% de los de Secundaria, causan baja cada curso escolar por ansiedad y depresión, un motivo que, a pesar de ser el menos numeroso, al rozar el medio centenar de bajas anuales, sólo se descubre cuando es "demasiado evidente" y acumula los periodos de absentismo laboral más largos, con una media de 73 días en el primer colectivo y de 68,1 días en el segundo.

Así, las enfermedades comunes, como la gripe o los resfriados, son las que ocupan el 54,8 por ciento de las bajas laborales entre el personal docente de estos colectivos, las lesiones musculares el 21,3% y las alteraciones de la voz --afonías, etc.-- el 14%. Aunque la duración es proporcionalmente inversa, con 4,3 días para el primer segmento, unos 18 días para el segundo y siete para el tercero.

Estos son los principales resultados del estudio 'El estrés del personal docente de las Illes Balears', que se centra en este problema porque es una patología "cada vez más asociada" a la actividad lectiva, según constataron hoy, en la presentación del documento, el secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO, Rafael Pons, y el secretario de Acción Sindical de la misma, Miquel Àngel Molina.

En general, la ansiedad y la depresión afectan a uno de cada cuatro profesores (25%) de Primaria y Secundaria, detalló la socióloga Ana Ordóñez, técnica del Gabinete de Salud Laboral del sindicato y participante en la redacción del estudio, del que detalló la metodología seguida y el perfil medio de los docentes que las padecen, principalmente, mujeres de entre los 35 y 49 años de edad que trabajan en Infantil y Primaria.

Respecto a las causas que generan este problema de salud en el ámbito laboral, el estudio señala la atención "casi individualizada" a los niños y adolescentes, la dificultad de cumplir con el programa lectivo, las creencias que tienen sobre el sistema educativo, las responsabilidades, que llevan a uno de cada tres profesores a pensar durante todo el día en su trabajo... Unos motivos a los que se suman los bajos sueldos y la indisciplina de los alumnos, que se perciben más en los centros concertados.

Según los datos dados a conocer hoy por CCOO, que serán remitidos a la Conselleria de Educación y Cultura, la mayoría de los profesores se pasan la "mitad del tiempo" de los 55 minutos que dura una clase reclamando la atención de los alumnos por distintas razones, para que se siente, se callen, no interrumpan, etc. Una tendencia que se agudiza en la Educación Secundaría y se acentúa en los centros de Palma frente a los de otras poblaciones del archipiélago.

El estudio también revela que es más fácil impartir clase en aquellos centros en que se da menos diversidad de orígenes del alumnado, porque está más "cohesionado"; así como en los del centro de las islas frente a los de costa, porque los padres no tienen las intensas jornadas estivales y dedican más atención a sus hijos; y, finalmente, salen favorecidos los pueblos pequeños, porque los niños y adolescentes se conocen mejor dentro y fuera de la escuela.

TENSIÓN Y 'QUEME'

Cuando no se dan condicionantes tan benignos, es más probable que aparezcan los riesgos psicosociales, que en Baleares están presentes en índices importantes, ya que un 42% de los profesores percibe tensión durante su jornada laboral, un 32% experimentan temor ante determinadas tareas, otro 32% admite reaccionar de forma agresiva ante los problemas laborales y un 27% reconoce que pierde la paciencia mientras desarrollar su trabajo docente. Un 63% están muy cansados al acabar la jornada.

Todo ello desemboca en la conocida sensación de 'queme' --'burn out'-- para la tercera parte de los docentes consultados por CCOO y, consecuentemente, en unas bajas laborales que, en algunas ocasiones, se prolongan más allá de los tres meses y que "alteran el funcionamiento" del colegio, que se ve obligado a habilitar profesores sustitutorios de los que se encuentran indispuestos, que, como los anteriores, también experimentarán en buena media (47%) esa sensación de ser meros "guardadores" de los niños.

QUE LA CONSELLERIA INFORME

El sindicato aprovechó para "pedir" a la Conselleria de Educación y Cultura que facilite información sobre las bajas laborales de los profesores de Primaria, Secundaria, FP y Bachillerato, ya que no la facilita; así como que los Comités de Seguridad y Salud Laboral, que se comenzaron a constituir en enero, con tres años de retraso sobre su aprobación, empiecen a realizar un "trabajo efectivo" y realicen una evaluación de riesgos en cada centro.

En la misma línea, reclamaron que se rebaje el ratio de alumnos por aula, que actualmente es de unos 30, que se mejoren aspectos como la acústica, el espacio y la luz de los centros escolares, sin olvidar la calefacción y el aire acondicionado; que se nombre un coordinador de salud laboral por colegio o instituto y, de un modo más amplio, que se ofrezca más información y formación a los docentes sobre los riesgos a que se hallan expuestos en el desarrollo de su actividad.