El Parlament aprueba que la Generalitat resuelva recursos contra calificaciones de registradores

BARCELONA, 15 (EUROPA PRESS)

El Parlament aprobó hoy la ley que permite que la Generalitat resuelva antes de acudir a la vía judicial recursos contra la calificación negativa de los títulos o las cláusulas concretas en materia de derecho catalán que se tengan que inscribir en un registro de la propiedad, mercantil o de bienes muebles.

Esta normativa, que desarrolla el Estatut, prevé que sea la Dirección General de Derecho y de Entidades Jurídicas la que decida sobre este tipo de recursos. El tripartito y CiU votaron a favor de la ley y C's se abstuvo. El PP sólo apoyó algunos artículos.

La Generalitat contará con el asesoramiento de una comisión formada, como mínimo, por un notario, un registrador de la propiedad, un catedrático de universidad y un letrado de reconocido prestigio. Todos ellos deben ser nombrados por el conseller de Justicia a propuesta del Observatorio de Derecho Privado de Catalunya.

La Dirección General debe resolver en un mes sobre su propia competencia. Si se considera competente, debe resolver el recurso en tres meses, y, en caso contrario, elevará el expediente al Ministerio de Justicia. La no resolución expresa del recurso significa desestimación.

La ley sustituye otra de 2005 referente a los recursos contra las calificaciones de los registradores de propiedad de Catalunya, que presenta ya algunas insuficiencias y defectos y que era más bien una regulación de mínimos. En la nueva normativa, se introduce más precisión en las reglas de atribución de la competencia a la Dirección General, que se adaptan mejor al Estatut.

Las resoluciones expresas de la Dirección General se pueden impugnar ante los órganos jurisdiccionales competentes, y defiende que la vía judicial esté centralizada en un órgano, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), y no dispersa en los juzgados de primera instancia, para lo cual es necesario aprobar una ley orgánica.

La relatora de la ley, la socialista Agnès Pardell, destacó la "voluntad de diálogo y entendimiento" de los grupos en los trabajos de ponencia, sin que se presentara ninguna enmienda a la totalidad.