La familia del colombiano deportado que tiene un hijo de 8 meses en España pide que se revoque su expulsión

ALICANTE, 3 (EUROPA PRESS)

Los familiares de Manuel Muñoz Cardona, colombiano de 19 años residente en Alicante, deportado por carecer de papeles, piden la revocación de la orden de expulsión que ha acordado la Subdelegación del Gobierno en Alicante, para que pueda estar con su mujer y su hijo de ocho meses, ambos de nacionalidad española.

De esta forma, su madre, su mujer, su hijo y algunos familiares se concentraron esta mañana en las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Alicante, con pancartas que rezaban 'El Gobierno español rompe las familias', para protestar por la expulsión de Manuel Muñoz, que vivía en España desde los 10 años y tenía una orden de expulsión abierta, tal y como señaló hoy el abogado de su familia Blas Giner.

Asimismo, también solicitaron por escrito una entrevista con la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, para exponerle la situación en la que se encuentra la mujer del deportado, de 16 años, y su hijo, de 8 meses, tras quedarse sin Manuel Muñiz.

La madre del deportado narró que la Policía llamó a su hijo para que fuera a recoger un pasaporte a comisaría, por lo que el pasado miércoles, 1 de abril, ambos fueron hasta la Comisaría de Alicante, donde los agentes detuvieron a Manuel Muñoz tras decirle que tenía pendiente una orden de expulsión.

En ese momento, la madre del expulsado se puso en contacto con su abogado, a quien la Policía le dijo que "el jueves 2 por la mañana, Manuel Muñoz pasaría a disposición judicial donde el juez decidiría si se internaría a su cliente o se le expulsaría", señaló Giner, momento en el que "se podría haber recurrido la expulsión".

"Sin embargo, por la mañana, en el juzgado no estaba Manuel, y tras varias indagaciones la Policía me llama y me dice que cerca de la 1.00 de la madrugada de ese día lo llevaron a Madrid y desde allí en avión a Colombia", continuó el letrado, que añadió que piensa que "le entregarían a Manuel Muñoz la orden de expulsión una vez que estaba en la comisaría", puesto que "nosotros no teníamos la notificación" del último trámite que precede a la expulsión.

Según Giner, Manuel Muñoz tuvo problemas con la justicia mientras era menor al estar relacionado con una banda latina, por le que le abrieron tres expedientes de menores entre 2006 y 2007. A raíz de estos expedientes de reforma, Manuel Muñoz asistió a cursos de reeducación, "que le vinieron muy bien y le sirvieron para que en 2008 sentara la cabeza, al saber que tenía un hijo en camino".

Blas Gines destacó, además, que al tener esos problemas con la justicia ya no podía pedir el permiso de residencia, aunque también señaló que el "abandono" un otro de los motivos de que Muñoz no tuviera legalizada su situación a pesar de residir en España 9 años.

Los familiares y amigos del deportado tienen la intención de recoger un mínimo de 1.000 firmas para entregarlas el próximo lunes, 6 de abril, en la Subdelegación del Gobierno para apoyar su petición de revocación de la orden de expulsión contra Manuel Muñoz Cardona y para pedir que lo devuelvan a España.

Por su parte, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, indicó, preguntada por los medios de comunicación sobre el tema, que "esta persona ha sido expulsada, no simplemente por que no tenga la residencia, sino también porque tiene antecedentes policiales importantes de robos con fuerza, pertenencia a una banda latina y riñas tumultuarias".

"Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cumplen con su obligación" señaló Llinares, que añadió que "lo que no vamos a permitir es que se ponga en duda" su trabajo, e indicó que "nosotros lo que hacemos en cumplir con nuestra obligación".

NO ES EL ÚNICO CASO

Durante el acto de protesta de los familiares y amigos de Manuel Muñoz Cardona, una mujer de nacionalidad ecuatoriana indicó que ella había pasado por un caso similar. Según Jenny, el pasado 11 de enero de 2008, la policía detuvo a su hijo, que tenía pendiente una orden de expulsión.

Esta mujer señaló que la policía le dijo que como su hijo era "mayor de edad" a ella no tenían que decirle nada. Sin embargo, ella quería argumentarles que su hijo "padecía de esquizofrenia", por lo que "necesita atención y ayuda y no podía ser deportado".

Jenny aseguró que "hace un año y medio que no sabe nada de su hijo" y que sabe que está en ecuador, porque "otro ecuatoriano amigo lo vio embarcar en un avión" con destino a su país de origen.