La prueba de sexto de Primaria someterá mañana a 66.000 alumnos catalanes a examen

BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)

La prueba de sexto de Primaria, que se realizará mañana por primera vez en el sistema educativo catalán, someterá a examen a 66.308 alumnos para evaluar su nivel de competencias básicas antes del paso a Secundaria. Este examen costará a la administración un millón de euros.

La prueba estará coordinada por 77 comisiones, integradas por 2.601 docentes, encargadas de velar por la aplicación correcta de los mecanismos. Para la ocasión, la Conselleria de Educación ha imprimido 286.410 cuadernos, 95.470 copias por cada competencia a examinar.

Recientemente, el conseller de Educación, Ernest Maragall, la definió como una "herramienta práctica" para que tanto el departamento, como los centros y las familias conozcan el nivel de sus alumnos y, en función de los resultados, se puedan reorientar las políticas educativas "con matices", en el marco del proyecto de la Ley de Educación de Catalunya (LEC).

Los exámenes, que se realizarán mañana en la mayoría de los centros --y el 13 de mayo en los restantes--, analizarán la comprensión y expresión de los estudiantes en catalán y castellano, además de sus competencias matemáticas. Además, 750 alumnos se examinarán de competencias orales en castellano y catalán, como prueba "a generalizar en el futuro".

En un mes, todos los agentes implicados recibirán los resultados en su domicilio, con un indicador del nivel de conocimientos: como por ejemplo insuficiente --menos de 5--, aprobado --entre 5 y 8--, y totalmente adquiridos los conocimientos --entre 8 y 10--. Con estos datos se realizará una estadística en la que las familias y los centros podrán conocer en qué punto comparativo se encuentra el estudiante y su escuela entre todas.

Sin embargo, estos datos en ningún caso se harán públicos, ya que no es voluntad de Educación el "establecer un ránking de centros ni etiquetar a las escuelas de Catalunya", explicó el director general de Básica y Bachillerato, Jaume Graells.

A pesar de la desconfianza que algunos sindicatos han apuntado que generará la prueba entre maestros, Graells consideró que es un examen "externo y con garantías de rigor", que además, por "contención presupuestaria", evaluarán los mismos maestros catalanes, aunque en escuelas diferentes a la suya.

Asimismo, Graells consideró que el coste de la prueba es muy ajustado, dada la gran implicación de estudiantes y personal que intervendrán en ella.

La utilidad de este examen --que no es vinculante-- fue defendida por el conseller por implicar también a las familias en la decisión de pasar de curso al alumno o de hacerlo repetir. "Conocer la realidad es imprescindible si se quiere transformar", dijo Maragall.

Defendió que los resultados "enviarán un mensaje a la Primaria para que los centros sepan si lo están haciendo bien, y a la Secundaria para que actúe". Por ello, el conseller auguró que constituirá una "inmensa riqueza informativa", y permitirá a las escuelas, con "la autonomía que concede la LEC", aplicar criterios de reforma.

Todos los estudiantes de Primaria realizarán el examen, pero los resultados de los alumnos con necesidades especiales y de aquellos que se hayan incorporado al sistema educativo catalán en los dos últimos años, no contabilizarán en las estadísticas.

El examen de sexto de Primaria se sumará a los ya existentes en los controles de calidad del sistema educativo, que actualmente se realizan también en cuarto de Primaria y en segundo de Secundaria.