El obispo de la Diócesis de Canarias pide a los fieles con sueldo fijo que donen el 10% de su nómina a los necesitados

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 13 (EUROPA PRESS)

El obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases Andreu, ha pedido en un mensaje pascual que los fieles con sueldo fijo destinen de forma regular y para siempre el 10 por ciento de su nómina a los más necesitados. "Si tienes seguridad económica, porque tienes un sueldo, una nómina, unos ingresos estables, pequeños o grandes, ofrece parte de lo que tienes, y no ocasionalmente, sino de modo sistemático", aseguró.

Cases explicó que varios Obispos en distintas Diócesis han sugerido dar "la décima parte de los ingresos para compartir con los que sufren las consecuencias de la crisis" y dijo que él personalmente ya se ha sumado. "Recomiendo y animo vivamente a sacerdotes y fieles en general a que lo hagan, en esa proporción o en la que puedan. Entreguen su aportación a Cáritas, parroquial o diocesana", dijo.

El obispo dijo que las demandas a Cáritas "siguen creciendo" y por ello cree conveniente optar por esta medida. "Tendremos que acostumbrarnos a un modo de entender la vida que incluye el compartir lo que tenemos como criterio permanente, no sólo como disciplina de un momento o unas semanas".

En lo que se refiere a Cáritas, Cases pidió también a los fieles que "regalen" su tiempo y colaboren con sus actividades de apoyo a los necesitados. "Si tienes tiempo y capacidades para colaborar con Cáritas en la acogida de personas y familias, ofrécete, aprende lo que debes hacer y cómo puedes hacerlo, e implícate. Regala tu tiempo, que es ofrecerte a ti mismo. Los equipos de Cáritas, que tan generosamente están actuando en estos tiempos de crisis, se sienten a veces saturados en su capacidad de atención personal, no sólo en la demanda de ayudas materiales", razonó.

Además, también pidió que las celebraciones de primeras comuniones y confirmaciones estén regidas por "la sobriedad" y el "no endeudamiento". Cases dijo que la crisis se podría ver como "una invitación del Señor de las Bienaventuranzas a algo que tendría que ser lo normal para estos acontecimientos: la sobriedad, el no endeudamiento y la sensibilidad fraterna con los que no pueden".