Técnicos de la Junta visitan el asentamiento chabolista creado tras el éxodo del tiroteo del Polígono Sur

Junta y Ayuntamiento se reúnen esta semana para acordar el destino del poblado instalado entre los puentes de Juan Carlos I y de hierro

SEVILLA, 18 (EUROPA PRESS)

Un equipo de técnicos de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio ha visitado hoy el poblado chabolista instalado entre el puente de la Juan Carlos I y el puente de hierro que conecta San Juan de Aznalfarache con Sevilla para esclarecer en qué circunstancias sus actuales moradores habitaban las viviendas del Polígono Sur abandonadas como consecuencia del tiroteo que el pasado 29 de marzo se saldó con la muerte de un menor de etnia gitana de 17 años por una bala perdida.

Fuentes del departamento de Juan Espadas informaron a Europa Press de que este equipo de técnicos se ha entrevistado con los moradores de las chabolas y jaimas que pueblan esta finca para interesarse por las condiciones en las que habitaban las citadas viviendas del Polígono Sur, actualmente precintadas después de que estas familias, en su mayoría de etnia gitana, las abandonaran por temor a represalias por la muerte de este menor en el marco del mencionado tiroteo.

Los técnicos, así, han interrogado a estas personas sobre la posesión o no de documentación que acreditase su relación con estas viviendas cuyo propietario final es la Administración andaluza.

Además, fuentes de la Delegación del Gobierno andaluz en Sevilla informaron a Europa Press de que a lo largo de la semana en curso representantes de las consejerías de Gobernación, Igualdad y Bienestar Social, Educación y Vivienda y Ordenación del Territorio se reunirán con dirigentes del Ayuntamiento de Sevilla para acordar qué medidas adoptar en cuanto a este asentamiento que ha venido a incrementar el número de infraviviendas que ya existían en los bajos de estos puentes; el de hierro y del Juan Carlos I.

UNA BALA PERDIDA

Varias familias arraigadas en el entorno del barrio marginal de las Tres Mil Viviendas, en el Polígono Sur de Sevilla, huyeron de la zona por temor a "represalias" como consecuencia del tiroteo que el pasado 29 de marzo se saldó con la muerte de un menor de etnia gitana de 17 años en la calle José Sebastián Bandarán, donde una bala perdida alcanzó en la cabeza al menor mientras presenciaba el intercambio de disparos desde un todoterreno manejado por su propio padre.

Estas familias abandonaron el Polígono Sur prácticamente al día siguiente de que se produjera este tiroteo entre clanes de etnia gitana, si bien la muerte del menor no aconteció hasta días más tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Virgen del Rocío a consecuencia de las lesiones craneoencefálicas derivadas del impacto de bala.

Se da la circunstancia de que uno de los clanes que habría participado en el tiroteo, actualmente investigado por el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía, está formado por algunas de las personas que aterrizaron en el Polígono Sur tras el desmantelamiento del asentamiento chabolista de Los Bermejales, entendiendo la Policía Nacional que la marcha de estas familias obedece al temor a "represalias" por el conjunto de hechos o por la propia tensión surgida en el entorno debido al tiroteo.