(Ampliación) Cataluña dice que no puede complementar el plan de ayudas sin la nueva financiación

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

El conseller de Innovación, Universidades y Empresa del Gobierno catalán, Josep Huguet, aseguró que el Govern no pondrá sobre la mesa sus 500 euros del plan de ayudas directas para incentivar la compra de coches, ya que el incumplimiento de la financiación autonómica le impide hacer "esfuerzos complementarios".

Huguet reprochó al ejecutivo las formas y el fondo del plan, y aseguró que las arcas de la Generalitat están "agotadas" para hacer frente a esta demanda social. "Madrid no puede quitarnos el pan de la mesa y pedirnos dinero", añadió.

Tras la reunión de las comunidades autónomas hoy en Madrid --a la que asistió el subdirector de Pequeña y Mediana Empresa, Albert Roca en representación de la Conselleria-- reconoció que la situación derivará en un "popurrí autonómico" entre quienes disponen de recursos y quienes no, como es el caso de Cataluña, que aseguró que quedará en una situación de "cierta discriminación".

Subrayó que los concesionarios catalanes se verán "obligados a hacer ofertas más agresivas" que en otras comunidades, e incluso no descartó que haya quien intente adquirir el vehículo en algún lugar donde él descuento final sea más ventajoso.

No obstante, aseguró que la Generalitat seguirá trabajando para ver qué medidas puede tomar "atendiendo al margen de que dispone". Eso sí, añadió, el Govern "no improvisará ni sacará conejos de las chisteras".

Huguet lamentó la actuación del Gobierno, a quien acusó de "mofarse de las autonomías" y mantener una concepción de Estado centralista. "Ellos deciden y comunican; así quizá sería mejor cambiar a los presidentes autonómicos por gobernadores civiles y acabaríamos antes", sentenció.

REPERCUSIÓN POSITIVA EN LA INDUSTRIA.

Al margen de la contribución autonómica que pide el Ejecutivo, el conseller celebró que el Gobierno haya accedido a implementar a partir del lunes las ayudas, de un total de 1.500 euros por vehículo, de los que los fabricantes aportarán 1.000 y la Administración central 500 euros.

Apuntó a que esto se traducirá en un aumento de las ventas que tendrá "una repercusión positiva en la industria, especialmente en Cataluña, que es la primera potencia estatal del sector".

Lamentó que el Gobierno "haya puesto la directa" sin acceder a negociar "soluciones imaginativas" para dar liquidez a la Generalitat, como por ejemplo la de traspasar a Catalunya el 100% de la recaudación del IVA derivado de las ventas de coches.