Unos 200 estudiantes piden en Santiago "modificaciones" que "palíen las consecuencias" de la reforma del CAP

Pedir una moratoria para un plan "muy contestado" comienza a ser una reivindicación entre el profesorado, según un docente de Xornalismo

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 6 (EUROPA PRESS)

Unos 200 estudiantes se manifestaron hoy por las calles de Santiago de Compostela con el fin de introducir "modificaciones" en la reforma prevista para el Curso de Aptitud Pedagógica (CAP) que "palíen las consecuencias" de su entrada en vigor.

En declaraciones a Europa Press, la responsable de los Comités Abertos de Facultad (CAF) del Campus de Santiago, Ledicia Fernández, explicó que, con este objetivo, los estudiantes de las tres universidades gallegas realizaron hoy distintas "acciones" que se suman al encierro que una decena de jóvenes protagoniza en el Rectorado de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) desde el pasado lunes.

"Se trata de dar a conocer nuestras reivindicaciones", enfatizó, al tiempo que consideró que "no es lógico" que el CAP se convierta en una Maestría en Educación Secundaria --título indispensable para dar clases en este nivel de escolarización--. "No nos parece correcto", reprobó.

Del mismo modo, censuró la reducción de las plazas que la reforma lleva aparejada --de 600 a 200-- y lamentó que el coste previsto "es muy superior", puesto que podría ascender a 1.700 euros desde los 600 que supuso durante este curso. Asimismo, criticó que el nuevo formato requerirá la asistencia obligatoria a clase durante un año, a pesar de que en la actualidad las clases son no presenciales y su duración es de seis meses, y que "los itinerarios no se adaptan a la áreas de conocimiento".

Por ello, los dos centenares de estudiantes que se dieron cita en Santiago para reclamar una política de becas "ajustada", "más plazas" y que "no se extinga el CAP al menos hasta que lo hagan las licenciaturas", recorrieron el casco histórico de la capital gallega portando un féretro con una lápida en la que se podía leer 'Universidade pública' y simulando el "entierro" de la institución universitaria.

MILES DE FIRMAS

Al margen de las citadas actuaciones que están llevando estos estudiantes con el fin de mostrar su oposición a las reformas del Plan Bolonia y del CAP, lograron recoger "unas 2.000 firmas" en Santiago, que entregarán en el Rectorado para que los mandatarios de la universidad "vean que los alumnos no están de acuerdo".

De hecho, en su marcha por la capital de Galicia portaban pancartas 'Contra a privatización do ensino' y de oposición al Plan Bolonia, al tiempo que entonaban que 'Mestrado e Bolonia, é todo unha vergoña' --Maestría y Bolonia, es todo una vergüenza'-- y demandaban un 'Ensino público de calidade'.

PROFESORES

Entre los jóvenes que protagonizaron la manifestación esta mañana en Santiago marchaba de igual forma un profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Xosé Manuel Outeiriño, quien se mostró proclive a que la USC pida "una moratoria" a la adaptación del Plan Bolonia. "Muchos compañeros la solicitaron en el consejo del departamento del pasado jueves", aseguró.

Tras explicar que esta reforma "es muy contestada en toda Europa", apuntó que "no es obligatoria, sólo hay que fijar unos criterios obligatorios de convergencia". En este sentido, criticó la "celeridad" con la que se está implantando el plan "sin tener en cuenta las quejas de los estudiantes alemanes, italianos, españoles...". "Y Santiago está en sintonía con Europa", evidenció.

Consciente de que "hay que reformar y mejorar muchas cosas en la universidad", abogó por "no hacerlo deprisa ni de arriba a abajo", ni "con el fin de convertirla en un FPIII". "Hay que encarar la reforma atendiendo a que los universitarios van a ser trabajadores, pero no sólo eso, sino también investigadores o creadores", opinó.

Por ello, insistió en mantener lo que consideró "una postura moderada", la de "pedir una moratoria a esta adaptación acelerada que depaupera los estudios", puesto que "las cosas delicadas requieren tiempo". Como ejemplo, puso "una facultad tan prestigiosa como la de Farmacia, que tiene 150 años de historia, y que no empezará con Bolonia el año que viene". "Es lo que pedimos desde otras facultades, reflexión y moratoria", recalcó.

Por último, el docente se mostró "preocupado" por "la pérdida de autonomía de una institución tan importante como la universidad a la vista de algunos gestores apurados", puesto que, a su juicio, está siendo utilizada como "un trampolín que muchos usan para escalar políticamente".