7 y CV-60

VALENCIA, 14 (EUROPA PRESS)

La Secretaria General de Infraestructuras, Inmaculada Rodríguez-Piñero, presidió hoy el acto de puesta en servicio de la variante de Albaida (Valencia), en la N-340, que permitirá la futura conexión entre la futura Autovía del Mediterráneo (A-7) y la del Morquí (CV-60). Según informaron fuentes del Ministerio de Fomento en un comunicado, se trata de "un eje vital, a su vez, para la vertebración de las comarcas centrales, sur de Valencia y norte de Alicante, con el litoral".

La obra de la variante de Albaida ha supuesto una inversión de 11,3 millones de euros y supone la supresión de las travesías de Albaida y El Palomar, "incrementando directamente tanto la permeabilidad territorial de estos municipios, como de Atzeneta d'Albaida y sus respectivas zonas industriales".

La obra tiene su origen en el enlace de la Autovía A-7, tramo Muro de Alcoi-Puerto de Albaida, actualmente en construcción, y discurre por zona rústica de los municipios de Albaida, Atzeneta d'Albaida y El Palomar, hasta enlazar con la Variante de Montaverner, en servicio desde el año 2006.

La sección tipo del tronco de la variante de Albaida está formada por una calzada, con dos carriles de 3,5 metros, arcenes de 1,5 metros y bermas de 0,5 metro. La longitud total del tramo es de 3.740 metros en el tronco principal. La velocidad de proyecto es de 100 kilómetros por hora.

A lo largo del trazado se han ejecutado tres enlaces: en el origen del proyecto se ejecuta una intersección a nivel, resuelta mediante glorieta, realizando para ello una estructura de planta curva para salvar el río Albaida; en el cruce con la CV-618 se realiza un paso superior sobre la Variante así como dos glorietas en ambas márgenes que conforman un enlace tipo 'pesas' y en la zona final se conecta con el Enlace de la Variante de Montaverner, mediante la ejecución de un paso inferior sobre el ramal de unión entre las glorietas.

Además de las tres estructuras que materializan los tres enlaces, se ha ejecutado una pasarela peatonal metálica y cuatro pasos inferiores tipo marco para dar continuidad a los caminos transversales al tronco. Se han construido 2,7 kilómetros de caminos de servicio longitudinales. También se dispone de ocho obras de drenaje transversal compuestas por tubos de hormigón de 1,80 metros de diámetro, así como el drenaje longitudinal de toda la obra, que incluye cunetas de seguridad en hormigón.

El ministerio destacó la restauración ambiental del entorno, con la integración paisajística de la obra, la protección del patrimonio arqueológico y de la acústica del entorno, mediante motas de tierra y pantallas de hormigón poroso fonoabsorbente.