Enfrentamientos familiares, delincuentes habituales y teléfonos. Así han sido los 100 días sin Diana Quer


Lainformacion.com|
  • El primer mes estuvo marcado por los enfrentamientos entre los padres de Diana Quer y la lucha por la custodia de la hermana pequeña. 

  • Se ha rastreado toda la zona y elaborado retratos robots pero sigue sin encontrarse ni rastro de la joven madrileña

Enfrentamientos familiares, delincuentes habituales y teléfonos. Así han sido estos 100 días sin Diana Quer

Enfrentamientos familiares, delincuentes habituales y teléfonos. Así han sido estos 100 días sin Diana Quer

Este miércoles se cumplen 100 días sin Diana Quer. 100 días de angustia, de dolor y sufrimiento para una familia que a lo largo de estos más de tres meses ha visto como la vida de su hija y también la suya propia ha sido publicada y cuestionada practicamente a diario.

100 días que han vivido inmersos en una situación casi imposible de definir. Muchas han sido las noticias que se han publicado a lo largo de estos meses y muchas de ellas contradictorias. Algunas han ayudado a la esperanza, otras sólo han causado indignación.

La madre de Diana Quer explotaba hace tan sólo dos días. No podía mas, había escuchado demasiado. El detonante fueron algunas informaciones que relacionaban a su hija con el mundo de la droga. Ello lo niega rotundamente. 

Cronología

Durante estos 100 días se ha dicho de todo sobre la joven Diana Quer y también se han conocido detalles muy íntimos sobre su vida y la de su familia. Todo comenzó la madrugada del 22 de agosto. 

Desaparición

Diana Quer, una joven madrileña de 18 años y de familia acomodada desaparece sin dejar rastro en la localidad coruñesa de Pobra do Caramiñal. Lo úlitmo que se sabe de ella es el mensaje que envía a las dos de la madrugada a un amigo de Madrid alertandole del miedo que está pasando porque un hombre le increpaba. 

Comienzan las investigaciones. La madre denuncia la desaparición de la joven y se pone en marcha un gran despliegue policial y también mediático. Se analizan las cámaras de seguridad de la zona, se interroga a todo el que pudo estar en el lugar aquella noche y comienzan los registros y rastreos. 

Problemas familiares

No ha pasado ni una semana cuando empiezan a trascender los problemas familiares. Se publica que los padres están divorciados y que la relación entre ambos progenitores no es buena. 

Durante las tres primeras semana se habla más de las relaciones personales de la familia que del caso. Los padres de Diana se enfrentan en el juzgado por la custodia de la hija pequeña de la pareja, Diana. Salen a la luz toda clase de denuncias y acusaciones contra el padre de la joven madrileña. Se asegura que la relación con sus hijas no era buena.

Salen a la luz los trastornos alimenticios de las dos hermanas Quer y finalmente un juzgado retira la custodia de la pequeña Valeria, de 16 años a la madre para dársela al padre. 

Descartan a los feriantes

Y mientras los dos progenitores se intercambian acusaciones la guardia civil avanza lentamente en la investigación. Interrogan a los feriantes para saber si han visto u oído algo que pueda arrojar luz sobre el paradero de la joven. 

Se descarta que cualquiera de ellos esté relacionado con la desaparición de Diana Quer y se amplía el radio de búsqueda. Observan cámaras de seguridad y rastrean todos los rincones del pueblo. De hecho se organizan batidas ciudadanas para buscar indicios sobre el paradero de la joven, el lugar en que podría haber desaparecido. 

¿Qué pantalón llevaba puesto?

Los primeros días las investigaciones son muy confusas. La madre facilita la descripción de la joven y la rioa que llevaba puesta. Unos pantalones rosas y cortos, pero la guardia civil los encuentra en su casa y comienzan las hipótesis sobre si pasó o no por casa para cambiarse de ropa. 

Es uno de los momentos más tensos durante el primer mes de la investigación. Finalmetne la madre reconoce que quizá sí pasó por casa y ella no se enteró, una declaración que crea enorme controversia entre la opinión pública, pero, finalmente las pruebas muestran que la madre tenía razón y Diana Quer nunca pasó por casa y por tanto no se cambió de ropa. Llevaba unos pantalones parecidos, pero no los rosas. 

La señal del teléfono

Y el motivo por el que saben que la joven no pasó por casa es porque consiguen desverlar cual fue la última hora en la que el móvil emitió señal. Fue a las 2:48 am de aquel 22 de agosto y lo hizo, según las antenas repetidoras en el puente de Taragoña, a 18 km de A Pobra. Sin duda no tuvo tiempo de pasar por casa antes de llegar ahí. 

Comienzan a buscar el coche

Ese dato, el del repetirdor del teléfono no sólo ayuda a determinar que no pasó por casa, también indica que la joven tuvo que recorrer en coche esa distancia. A pie es imposbile. Comienza entonces la búsqueda del coche. La guardia civil observa horas y horas de grabaciones rastreando todas las cámaras de A Pobra y también las de la autopisa del Barbanza. Buscan la imagen de la joven en el coche o alguna pista que les lleve a su paradero. 

Se activan la cuenta de Faceboook y la tarjeta SIM dos meses después 

Paralelamente se intensifica el rastreo del teléfono y de las cuentas en redes sociales de la joven. Se arma un gran revuelo cuando los amigos detectan que el perfil de la joven en facebook registra actividad. Lo mismo ocurre cuando se duplica la tarjeta SIM para conocer los últimos contactos de la joven. Pero frente a las especulaciones continúa el silencio de los investigadores

Retrato robot y sospechosos concretos

Los padres deciden firmar una tregua por el bien del caso y cesa el cruce de acusaciones entre ambos. La atención mediática regresa a la investigación, cada día mas compleja y más enmarañada. cuando ya han pasado dos meses de la investigación se han abierto muchas hipótesis y se han descartado muy pocas. Diana Quer sigue ocupando portadas de periódicos, minutos de televisión y de radio pero nada de sus frutos. 

La guardia civil elabora un retrato robot sobre el posible responsable de la desaparición. A estas alturas y teniendo en cuenta todos los datos recabados es evidente que Diana Quer no se fue por su propia voluntad y teniendo eso en cuenta diseñan el perfil de la persona que podría hacer una cosa así, que podría hacer desaparecer a la joven madrileña. 

Los medios locales hablan de investigaciones muy avanzadas y de sospechosos muy concretos. Por un lado el Diario de Arousa afirma que la Guardía Civil tiene localizadas a tres personas que acosaron y agredieron a una menor de 17 años en la localidad de A Pobra do Caramiñal, horas antes de que la joven Diana Quer desapareciera, aquel 22 de agosto.

La menor es testigo protegido y está participando en la investigación e identificó a uno de sus agresores al verlo desde la ventana del instituto. También lo reconoció en las fotos que le mostró la guardia civil. Según informa el diario el hombre tiene un tatuaje, la tez morena y se dirigió a ella con la frase "morena, ven aquí", la misma que escuchó la propia Diana antes de desaparecer, según le escribió a un amigo por whatsApp.

La Voz de Galicia por su parte asegura que los sospechosos serían dos, con un perfil que encajaría al diseñado por los investigadores hace unas semanas. Vecinos del Barbanza, concretamente del norte de Arousa, hombres violentos, consumidores de estupefacientes y con antecedentes por narcotráfico y por violencia doméstica. Tendrían pinchados los teléfonos por un tema de narcotráfico y esas comunicaciones serían las que les relacionan con Diana y su desaparición. 

Aparece el teléfono

La aparición del teléfono móvil da un nuevo impulso a la investigación. Lo encuentra un mariscador en el puente de Taragoña cuando estaba trabajando. La marea ha bajado y cuando rastrillaba la zona ha aparecido el iphone 6 de la joven. Es un gran hallazgo para los investigadores que intentarán reconstruir los últimos movimientos de la joven, por la geolocalización y también podrán ver la fotos y mensajes que almacena el terminal y que quizá arrojen algo de luz sobre lo que ocurrió.

Este hallazgo supone un soplo de aire fresco para la madre que recupera levemente la esperanza de volver ver a su hija. El teléfono sigue siendo clave en la investigación. El teléfono y la tarjeta SIM donde se reflejan todos los movimientos de la joven. El teléfono se envía a Madrid para su desalinización y recuperación.

Cuando terminan los trabajos de desalinización comprueban que el estado es bueno y por tanto, se puede recuperar la información. Lo que parece claro a estas alturas de la investigación es que Diana se montó en un coche la noche del 22 de agosto en A Pobra y se fue hacia Taragoña. Allí desapareció su rastro y allí apareció su teléfono que fue encontrado hace unos días en el agua por un mariscador, debajo de un puente.

Las mariscadores, que conocen la zona afirman que esa noche pudo caer en seco porque la marea estaba baja y no subió hasta tres horas después. Por eso se explica que pudiera dar señal a las cuatro de la mañana, la última hora a la que se recibe señal de ese teléfono.

El movil sigue en manos de los investigadores que confían en extraer toda la información cuanto antes para conseguir así resolver este complicado caso y dar con el paradero de Diana Quer.

Buscan a una caravana 

A principios de noviembre aparecen nuevas revelaciones sobre la investigación. Algunos medios confiramn que la joven pudo montar en en coche con tres individuos para ir hasta el puerto de Taragoña y allí se subió a una autocaravana en la que se encontraba el hombre con mala pinta. La revista Interviú confirma que este dato se desprende de las declaraciones de los mismos testigos. Además, afirman que la autocaravana estaba equipada para vivir en ella.

Esto podría ser útil para reducir el espectro de búsquedas. Según la Guardia Civil, en Galicia había 3.027 autocaravanas matriculadas el pasado 31 de diciembre. En concreto, 229 en Ourense, 279 en Lugo, 1.336 en Pontevedra y 1.186 en A Coruña.

No es una pista tan fiable

Pasan los días y la tensión crece entre la familia y los allegados de Diana Quer. Cada noticia que aparece, cada dato que se conoce altera aún más el ánimo de su círcula más intimno y ahora las noticias empiezan a ser por un lado contradictorias y por otro no contrastadas. 

Ya no está tan claro que la joven subiera a la caravana, más bien que se tratara de ella. Se sabe que era una joven con una melena negra y delgada, pero los testigos, que además acudieron a declarar mes y medio después de la desaparición, no pueden certificar al cien por cien que fuera la joven. 

Otras ramas de la investigación se centran en buscar rastros de la joven en las zonas de trapicheo del Barbanza y se insinúa que la joven podría consumir droga y tener amigos en esos ámbitos. Se habla de la posibilidad de que se hubiera ido con ellos y algo hubiera salido mal. 

Estas afirmaciones terminan con la paciencia de la madre de Diana cansada de desmentir que su hija se haya ido voluntariamente y que esté relacionada con el mundo de las drogas. Sólo es una joven de 18 años que quería ser modelo. Sencilla, con grandes amigos y con una muy buena relación con su madre. 

Buscando teléfonos

Y mientras se difumina el rastro de la joven y se apagan los rumores sobre las posibles explicaciones de la desaparición de Diana Quer la guardia civil continúa investigando. Se centran en rastrear la actividad de los teléfonos que estuvieron en la misma zona que la joven durante esas fatídicas horas. 

El cerco se va cerrando y el número de coincidencias se reduce a 9. 9 personas que quizá tengan algo que ver con la desaparición de Diana Quer o al menos hayan visto algo o a alguien que pueda arrojar más luz sobre esta misteriosa desaparición.