Fortalezas y debilidades de los tres candidatos a las primarias del PSOE


  • Patxi López es el único de los tres candidatos que es diputado, algo fundamental para liderar la oposición. Pase lo que pase será la llave del futuro del partido.

  • Pedro Sánchez tiene a su favor el apoyo homogéneo en todo el territorio. Susana Díaz es la que mejor combate a Podemos, el principal adversario político del PSOE y tiene al aparato con ella.

Fortalezas y debilidades de los tres candidatos a las primarias del PSOE

Fortalezas y debilidades de los tres candidatos a las primarias del PSOE SEVILLA | EUROPA PRESS

Pocos indecisos deben quedar a unas pocas horas antes de votar en las primarias del Partido Socialista Obrero Español. Más de 187.000 militantes están llamados a las urnas para elegir a su Secretario General y algo más.

Son muchos los analistas y míticos dirigentes del PSOE que creen que estamos ante un nuevo Suresnes, quizás más trágico, en el que el PSOE se juega su futuro. Si entonces la socialdemocracia derrotó al marxismo, hoy el PSOE debe optar por la socialdemocracia de centro en horas bajas, o podemizarse escorándose a la izquierda. En ese terreno nadie ganó. Susto o muerte. 

Prácticamente desde que Pedro Sánchez dimitiera en aquel Comité Federal del 1 de octubre los socialistas han estado de campaña. 

El primero en dar el pistoletazo de salida fue Patxi López a principios de febrero. Después le siguió Pedro Sánchez en Dos Hermanas y finalmente Susana Díaz en aquel 26 de marzo con los expresidentes y viejas glorias del PSOE. Eso de forma oficial. Los dos últimos llevan dirigiéndose a los militantes y simpatizantes antes de presentar su candidatura. 

Patxi, el único que es diputado

Desde el punto de vista parlamentario, Patxi López es el que presenta la mayor ventaja, es el único de los tres que es diputado. Pedro Sánchez está en el paro, lo ha repetido hasta la saciedad durante la campaña, y Susana Díaz estaría en Andalucía, una vez que dijo que no piensa renunciar a la Junta aunque ganara las primarias.

¿Qué supone que el secretario general del PSOE esté en el Congreso? En primer lugar hacer de jefe de la oposición en el hemiciclo. Esto supondría preguntar, debatir y confrontar con Mariano Rajoy todos los miércoles en la Sesión de Control del Gobierno. Una de las grandes quejas de Pedro Sánchez ha sido que la Gestora del PSOE ha dejado en tierra de nadie al partido por no poder liderar la oposición. Sería raro que el próximo dirigente de los socialistas no pregunte al presidente del Gobierno ¿Cómo harán oposición Susana y Pedro a Rajoy sin estar en el Congreso? Esto no lo han explicado lo suficiente.

El PSOE está tan dividido que necesita un líder que se dedique al 100% a la reconstrucción del partido, lograr la ansiada unidad y proyectar una socialdemocracia clara. Patxi López y Pedro Sánchez no tienen otro cargo que les impida realizarlo mientras que Susana es presidenta de la Junta. En este sentido es importante saber los planes de futuro de cada candidato.

El exlehendakari ya ha dicho que ser elegido secretario general “no es billete para la Moncloa”, una vez que hay unas primarias abiertas para elegir al candidato a la presidencia. Precisamente el exsecretario general no ha aclarado qué hará en esas primarias abiertas si pierde el domingo, no descartando presentarse. NO son pocas las voces en el PSOE de la vieja guardia que consideran que el Congreso futuro debe ser de ideas, que uno de los tres candidatos debería unir el partido y el cartel electoral... podría ser otro. Pero Susana, Pedro y Patxi, que nadie lo dude, quieren ser cartel para optar a la Moncloa.

Pedro mejora ahora en las encuestas

Una de las preguntas que se puede hacer el militante a la hora de elegir el jefe del partido es saber quién va a conseguir el mejor resultado en unas hipotéticas elecciones. Una actitud pragmática más que ideológica pero que también es importante. Si algo ha conseguido esta campaña permanente ha sido movilizar a los simpatizantes socialistas.

El PSOE está ahora mejor que el 1 de octubre y según las encuestas publicadas cualquier de los tres candidatos mejoraría el resultado. En este sentido se han publicado dos: una en El Mundo y otra en El Confidencial. La primera daba mejor resultado a Pedro seguido muy de cerca de Patxi. En la segunda Patxi obtenía mejor resultado que Pedro. Susana era la última en las dos encuestas. El trabajo de la Gestora (cercana a Susana), bueno para algunos y malo para otros,  podría ser un valor también a la hora de votar. 

Y aquí vemos la principal fortaleza de Pedro Sánchez y la principal debilidad de Susana Díaz. Según los sondeos, el exsecretario general que cosechó los dos peores resultados electorales de la historia del PSOE ahora obtendría mejor resultado que el 20D y el 26J. La resurrección de Sánchez se debe en parte a su discurso de víctima desde su dimisión el 1 de octubre.

Esa victimización le ha servido para generar una ola de entusiasmo e ilusión entre sus bases que ciertamente hacía tiempo que no se veía. Y además lo hace con un apoyo homogéneo en todo el territorio nacional como se pudo ver en la recogida de avales. Pedro está fuerte en el norte, pero allí donde gana Susana Díaz, salvo en Andalucía, Sánchez tiene también fuertes apoyos. No se puede decir lo mismo de la presidenta de la Junta, que tiene un serio problema en el norte de España y en Cataluña o País Vasco. 

La principal virtud de Pedro es el mayor problema de Susana Díaz. La andaluza es vista como la principal responsable de lo sucedido el 1 de octubre y no ha sabido explicar los motivos de la caída de Sánchez. No ha podido o sabido borrar del imaginario colectivo socialista aquel oscuro Comité Federal. Tanto la Gestora como Díaz han convertido a Sánchez en un mártir, papel que ha sabido explotar a la perfección. La andaluza por contra se ha convertido en la cabeza visible de la abstención que permitió gobernar a Rajoy. Una abstención que todavía es vergonzante para muchos militantes.

En medio se coloca de nuevo Patxi López que ha sabido defender las dos posiciones al mismo tiempo. El 'no' a Rajoy por convicción y la abstención por obediencia tras derrota en el Comité Federal. Un hombre de partido que defiende sus ideas, pero que acata la decisión de la mayoría.

Los militantes deciden el PSOE del futuro

Los militantes socialistas deben pensar también hacia dónde quieren que vaya el partido ideológicamente. "Lo que yo le diga hoy se lo digo también dentro de tres meses, yo no doy vaivenes" explicaba Susana Díaz. Además de todo lo anterior lo fundamental para el militante es saber qué piensa cada candidato sobre los diversos temas importantes. Aquí está el punto fuerte de la candidatura de Susana y el punto débil de Sánchez.

La presidenta de la Junta tiene un modelo de Estado claro y un discurso reconocible dentro del centro izquierda. Cree que el PSOE debe mantener sus valores y políticas, porque no son estas las que les han llevado a los peores resultados de su historia democrática, sino la pérdida de confianza en ellos. Por eso se ha ganado el apoyo de los pesos pesados del socialismo, desde Felipe a Guerra pasando por Rubalcaba o José Luis Rodríguez Zapatero. Esto en cualquier partido sería una fortaleza evidente, sin embargo, el PSOE se encuentra tan dividido que el apoyo de estos históricos socialistas es visto por algunos como un motivo más para votar en su contra. De hecho los gritos contra Felipe González han sido una constante entre los seguidores de Sánchez.

En este sentido Sánchez ha perdido la confianza de prácticamente todo su equipo, incluyendo a su número dos César Luena o sus portavoces en el Senado y en el Congreso. Esto no quiere decir que entre los que apoyan a Sánchez no haya figuras importantes e históricas del PSOE. Entre ellas destaca Josep Borrell, ahora mismo uno de los hombres más queridos por la militancia, y que ya sabe lo que es ganar al aparato.

Pero, sin duda, lo que más factura pasa a Pedro son sus cambios constantes de opinión. Un militante debería saber si realmente quiere pactar con Podemos, lo último que ha dicho es que debe colaborar, o si considera a Cataluña una nación. No parece muy fiable alguien que hace una enmienda a la totalidad de los últimos años del PSOE, incluidos los dos años y medio en los que él lo dirigió. 

Muchos ven como principal debilidad de Patxi López los apoyos que ha conseguido a lo largo de las primarias. Se dijo que su candidatura la había tramado Alfredo Pérez Rubalcaba, algo que parece ha quedado desmentido con el tiempo. De los secretarios generales del PSOE, tan sólo Joaquín Almunia ha mostrado un tímido apoyo, asegurando que ganó el debate.

En un partido tan desunido el discurso de Patxi López parece en tierra de nadie. En algunos aspectos está más cerca de Susana Díaz y en otros más cerca de Sánchez. Rechaza que los socialistas sean la "muleta que atempera la gestión dolorosa de la derecha", pero también convertirse en "una minoría más en una suma confusa de minorías de izquierda". Un discurso de un PSOE autónomo que no logra calar en una militancia tan polarizada.

En estas primarias todo el mundo tiene su favorito. Pedro Sánchez parece el preferido de Podemos y Susana la favorita del PP. El Ibex, por su parte, prefiere a Díaz aunque hace unos años apostó por Sánchez frente a Madina. Nadie ha expresado abiertamente sus preferencias por Patxi, quizá porque no le conviene. 

Tanto Sánchez como Díaz viven anclados en el pasado en un constante choque de trenes. El único, con poco éxito, que ha tratado de mostrar un mensaje de unidad, ha sido López. El debate lo dejó claro. También mostró a un exlehendakari sobrado de experiencia y más solvente que sus contrincantes. Veremos si sirve de algo.