Abran juego: empieza el baile de movimientos para suceder a Zapatero


"A ti, ¿qué te gustaría leer mañana en un periódico?". "¿A mí? El nombre del sustituto de Zapatero". La pregunta es una que se repite a diario en las redacciones de los medios de comunicación -y este sábado no fue una excepción-, y la respuesta es algo que a estas horas buscan todos, pero nadie sabe. Lo único cierto es que durante los próximos dos o tres meses el socialismo español va a vivir reuniones, propuestas, acercamientos, alianzas... y disputas: hay muchas voluntades en juego y sólo puede quedar una. Pero... ¿la de quién?Dibujamos cinco escenarios que están sobre la mesa y que decidirán en gran medida si el PSOE tiene posibilidades de remontar a tiempo las encuestas adversas que le colocan muy por detrás del PP en intención de votoLas primarias inevitables. Hay dos nombres que destacan entre todos en el debate sucesorio: el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Defensa, Carme Chacón. El primero, un veterano, un animal político con solvencia y buena imagen, que parece contar con el apoyo del aparato y que lleva el timón de uno de los asuntos más espinosos del momento, la lucha antiterrorista. La segunda, una joven y prometedora política, representante de la maltrecha rama socialista catalana, con la ventaja de tener más futuro que pasado, pero con la desventaja de su propia inexperiencia. Hombre contra mujer, veteranía contra juventud, solvencia contra carisma... Una lucha en toda regla.La opción conciliadora. Retomando los dos nombres anteriores, algunos analistas han apuntado a una posibilidad de formar un tándem temporal para intentar salvar las encuestas, con Rubalcaba como número uno y Chacón como número dos. Si ganaran, Chacón podría prepararse con tiempo para formarse como candidata y sustituir a Rubalcaba en 2016. Si perdieran, el quemado sería el veterano Rubalcaba y Chacón podría encabezar la oposición para plantar batalla en 2016. Parece una opción positiva en cualquier caso, entre otras cosas porque no se dividiría al partido... pero aquí todo el mundo quiere ser candidato.Los eternos en la sombra. Hay dos nombres que, de forma más o menos evidentes, siempre han intentado trenzar los hilos del poder. El primero es José Blanco, ideólogo del partido y mano derecha de Zapatero, que más que tener perfil de candidato parece un hombre adecuado para movilizar el aparato del partido para que apoye a un nombre determinado ¿sería un buen número uno o un mejor número dos? El segundo en liza es José Bono, eterno aspirante al que el propio Zapatero derrotó por sorpresa en el Congreso Federal del año 2000 y al que siempre le ha encantado enredar. Sin embargo, su actitud favorable a Zapatero en estos últimos tiempos y la cantidad de reuniones que han tenido lugar en su despacho del Congreso apunta a que ya ha habido movimientos para integrarle de alguna forma. ¿Volverá a intentar ser el candidato o le han prometido otra responsabilidad orgánica a cambio de su apoyo?Los hijos pródigos. No faltan los personajes que, tras años en el exilio, podrían regresar a España. Personas que desempeñaron responsabilidades en el partido y que, con el aval de su experiencia internacional, podrían intentar sumar consensos para impulsarse como candidatos. Fuera de nuestras fronteras están Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Economía de la UE, Javier Solana, ex ministro, ex representante diplomático de la UE y ex secretario general de la OTAN, o Juan Fernando López Aguilar, ex ministro y líder de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo. Son, a cada cual, más improbable que el anterior pero más difícil parecía que Zapatero ganara en 2000 y vean dónde ha llegado.Los 'otros'. Muchos otros nombres con menos relumbrón que el de Rubalcaba, Chacón, Bono o Blanco están en algunas quinielas. Podrían ser nombres de 'tapados', perfiles de líderes carismáticos que podrían ser los elegidos. Nombres como Guillermo Fernández Vara, presidente extremeño, Patxi López, lehendakari vasco, u Óscar López, candidato socialista en Castilla y León. O fieles como Marcelino Iglesias, o críticos como Jordi Sevilla. A veces las apuestas aparentemente imposibles son las que hacen millonarios.