Alberto Redondo imparte un taller sobre música tradicional y folclore en Aguilar de Campoo (Palencia)

AGUILAR DE CAMPOO (PALENCIA), 22 (EUROPA PRESS)

El componente del grupo Trecho Pindio Alberto Redondo inauguró los Talleres del Sentir Románico de la Fundación Santa María la Real, en la localidad palentina de Aguilar de Campoo, con una clase sobre folclore y música tradicional.

En concreto, Alberto Redondo impartió un taller dirigido a diez jóvenes de la Asociación Aspanis quienes aprendieron "a diferenciar el sonido" de los distintos instrumentos tradicionales y contribuyeron con el suyo propio con unas matracas o tablillas de San Lázaro, según informaron a Europa Press fuentes de la organización.

Los talleres, que abarcarán distintos temas, cuentan con la organización del Centro Expositivo Rom, dependiente de la Fundación Santa María la Real, gracias al apoyo de Obra Social la Caixa. El objetivo general de esta iniciativa es acercar el Rom y la cultura tradicional a distintos colectivos y en especial a mayores y personas discapacitadas.

En el caso concreto de este primer taller, la meta según comentó Alberto Redondo, es "descubrir la música tradicional" puesto que ésta "es una gran desconocida" a pesar de que las instituciones "están llevando a cabo" algunas acciones para recuperarla aunque," quizá no se está realizando todo el esfuerzo que se debería".

"Y es una pena porque se está perdiendo mucho material cultural, de transmisión oral, que está desapareciendo, simplemente, porque la gente que lo atesora, muere", añadió.

En este sentido, los talleres de Sentir Románico, son un buen modo de divulgar estos conocimientos, esta sabiduría popular. Así los jóvenes participantes han aprendido cuáles son las tres grandes familias de instrumentos musicales (percusión, viento y cuerda).

Durante el taller, los alumnos descubrieron los diferentes nombres de los instrumentos tradicionales mientras escucharon desde la pandereta o las castañuelas hasta el rabel y la zanfona, pasando por las tejoletas o tarrañuelas, los cascabeles, la gaita, la flauta dulce, la botella o el mortero.

Sin importar "tanto el ser profesional como el tener ganas y saber acoplarse al ritmo de la fiesta", los alumnos construyeron sus propias tablillas de Sal Lázaro o matracas, instrumento muy utilizado en Semana Santa.