Alcanza el 93 ó 95 por ciento la ejecución de la nueva esclusa del puerto

La inundación se consumará en aproximadamente un mes para elevar al 98 por ciento el grado de ejecución del proyecto

SEVILLA, 28 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Manuel Fernández, aseguró hoy que después de la puesta a flote de la última de las cuatro compuertas de la nueva esclusa, la construcción de esta nueva infraestructura destinada a ampliar la capacidad del puerto alcanza ya un grado de ejecución "del 93 ó el 95 por ciento", fijando para aproximadamente un mes o un mes y medio la inundación al objeto de culminar los "remates" de la zona superficial del complejo.

Manuel Fernández informó a Europa Press de que hoy mismo visitó las obras de construcción de la nueva esclusa, que el pasado 7 de marzo salvaron el hito de la botadura de la última de las cuatro compuertas desde la grada de Astilleros de Sevilla, sociedad constituida tras la venta de la factoría hispalense a Astilleros de Huelva por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Manuel Fernández explicó que las obras "van a buen tiempo", si bien reconoció que la inundación prevista para hoy ha sido finalmente "aplazada" hasta dentro de aproximadamente "un mes o un mes y medio", pues los responsables técnicos del proyecto han aconsejado "finalizar los remates" de las partes superficiales del complejo. No obstante, manifestó que la ejecución del proyecto alcanza ya un grado del "93 ó 95 por ciento" y la inundación elevará al 98 por ciento la consumación de las obras.

En ese sentido, las cuatro compuertas ya botadas completan el sistema de cerramiento del cuenco de la esclusa al tratarse de pantallas de 40 metros de longitud cuya altura oscila entre los 17 y los 22 metros con una anchura es de seis o cinco metros, según cada una de las piezas. Cada una de ellas pesa aproximadamente 800 toneladas y se engarzan a través de un sistema de corredera gracias al cual se mueven perpendicularmente al eje de la esclusa, con lo que se encuentran apoyadas en dos carretones extremos y diagonalmente opuestos.

Para su construcción, Astilleros de Sevilla había empleado espesores de planchas y secciones de perfiles de mayor espesor y sección de los habituales en la construcción naval, con objeto de mejorar la fiabilidad frente a la corrosión y asegurar el óptimo funcionamiento durante la vida útil de la obra.