Aralar pide a la Diputación que aclare qué tipo de plantas energéticas se instalarán en el Puerto Exterior de Pasaia

SAN SEBASTIAN, 6 (EUROPA PRESS)

El grupo juntero Aralar de Gipuzkoa ha realizado una serie de preguntas a la diputada de Movilidad y Ordenación Territorial, Arantza Tapia, para que el gobierno foral informe acerca de las negociaciones que está manteniendo la Autoridad Portuaria de cara a lograr inversores para el proyecto del Puerto Exterior de Pasaia y sobre la naturaleza de las plantas energéticas que puedan estar proyectándose para la infraestructura portuaria.

En un comunicado, la portavoz de Aralar, Rebeka Ubera, recordó que el presidente de la Autoridad Portuaria Joxe Joan Gonzalez de Txabarri, afirmó que el Puerto Exterior de Pasaia contaría con una superficie de 206.000 metros cuadrados destinados a plantas energéticas y que estaban negociando con empresas privadas del sector.

Asimismo, Ubera se refirió a unas recientes declaraciones del presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, en las que afirmaba que "sería bueno para Gipuzkoa contar con una nueva central, por que es una importantísima fuente de ingresos para las arcas públicas".

Por ello, pidió que la Diputación, en calidad de miembro del consejo de la Autoridad Portuaria, informe a las Juntas Generales de Gipuzkoa de los pasos que se están dando "de cara a implementar plantas energéticas en el puerto y si, entre las negociaciones establecidas, existen negociaciones con Petronor".

"TAPADERA"

Aralar ya denunció el pasado mes de enero que el Plan Estratégico aprobado por la Autoridad Portuaria muestra que el Puerto Exterior es "una especie de tapadera para la creación de un macro-polígono industrial y energético que no tendría cabida en ningún otro lugar".

"El objetivo final de este planteamiento no sería otro que el de poner en marcha una nueva vía de ingresos económicos a la Hacienda Foral", criticó Ubera, al tiempo que señaló que esto evidencia que Gipuzkoa "tiene una fiscalidad débil que se está basando en los impuestos indirectos, y que este sistema condiciona las estrategias de otros ámbitos dentro del territorio, generando una cadena de la que es necesario librarse".

En ese sentido, consideró que "es hora de terminar con el modelo de crear y crear infraestructuras con el único fin de recaudar impuestos". "No es posible que pongamos en marcha un sistema fiscal basado en los impuestos indirectos y, luego, nos dediquemos a repetir infraestructuras existentes, en este caso en la CAV, para alimentar ese sistema. Es un modelo que no es sostenible económicamente, ni socialmente, ni medioambientalmente", concluyó.