Así se atrapa a un pederasta en EEUU

  • Una televisión norteamericana emite un programa que crea un perfil falso en internet, se hace pasar por un menor y se ofrece a otros usuarios a tener relaciones.

  • Muchos pican y son sorprendidos por el presentador y por la Policía en el set del programa, que no podría llevarse a cabo en España porque la ley entiende que sería incitar al delito.

Lugar en el que el pederasta secuestró a una niña china, el pasado 17 de junio

Lugar en el que el pederasta secuestró a una niña china, el pasado 17 de junio

Atrapar al depredador (To catch a predator) es un programa que se emite en la cadena de televisión estadounidense NBC. Lo realizan especialistas de la Policía junto a profesionales del medio y se basa en poner un anzuelo a potenciales agresores sexuales a través de internet para que éstos se personen en una casa donde supuestamente se van a encontrar con un menor. Cuando llegan al sitio pactado, les espera un conocido periodista, que les interroga sobre sus intenciones con el fin de conseguir una confesión útil en términos jurídicos. Si esta se produce, la Policía automáticamente detiene al potencial depredador y, por supuesto, lo hace de forma espectacular.

Este espacio televisivo sería imposible de copiar en España, ya que la legislación a este lado del charco considera ese cebo como una incitación al delito. Así lo explican fuentes policiales dedicadas precisamente a la persecución de pederastas y agresores sexuales, que tienen asumidas las limitaciones que les impone su estado de derecho. No se quejan, simplemente utilizan los medios que están a su alcance y que, en la búsqueda y detección de delincuentes de este tipo en internet, prácticamente se centran en la colaboración con los administradores de las principales redes sociales.

Las amplias garantías jurídicas que existen a este lado del Atlántico también impiden crear perfiles falsos con el fin de entrar en contacto con sospechosos, cosa que también ocurre en el citado programa To catch a predator, ya que el ordenamiento jurídico de algunos estados americanos sí lo permite. "En España, las fuerzas de seguridad tenemos prohibido crear perfiles falsos en las redes sociales", explican las citadas fuentes consultadas, que insisten en esa colaboración con Facebook, Tuenti o Twitter como principal herramienta para luchar contra estos acosadores.

"Los administradores de estas redes no ven las conversaciones que mantienen los usuarios, pero sí son capaces de detectar comportamientos extraños, como profesores que tienen demasiados amigos niños o determinadas actitudes que, en cuanto las identifican, nos las comunican", aseguran las fuentes policiales. El problema, admiten, se produce cuando ese adulto, en lugar de tener un perfil transparente, "se crea uno en el que aparece como si fuera un niño".En este último caso, en Estados Unidos, este falso adulto podría ser identificado por un falso niño que en realidad es un policía disfrazado.

En Norteamérica, además, los pederastas que son fichados por las fuerzas de seguridad pasan automáticamente a una lista de delincuentes que toda la sociedad puede consultar, lo que les convierte en agresores sexuales de por vida e impide su rehabilitación, algo que en Europa no es admisible, ya que el sistema jurídico está enfocado a la reinserción. Es más, en algunos estados las autoridades incluso pueden avisar al vecino que lo solicite cuando un exagresor sexual o un expederasta se mude a su barrio, como explica el abogado especialistas en nuevas tecnologías Alejandro Touriño.

Un pederasta en mi barrio

El sistema estadounidense condena públicamente a los que han sido en algún momento han sido pederastas –delincuentes con altas probabilidades de reincidir– por entender que se trata de una infracción muy grave y que prima el derecho de los ciudadanos a conocer quién puede representar una amenaza contra ellos o sus hijos. En Europa y España, sin embargo, se considera una columna básica del derecho el principio de que no puede juzgarse lo que no ha sucedido, que un delito tiene una sola condena y que existe la capacidad de reinserción de cualquier persona.

Las dos concepciones jurídicas llevan a que la lucha contra la pederastia se plantee en términos completamente diferentes a ambos lados del charco. Tanto una como otra son reglas de convivencia que invitan a la reflexión. En el espacio televisivo de la NBC Atrapar al depredador decenas de hombres pican el anzuelo y acuden a la llamada del falso adolescente. Empresarios, directivos, repartidores, comerciantes, profesores y profesionales de todo tipo han aparecido ante las cámaras de toda América como potenciales agresores e incluso han ingresado en prisión sin haber cometido el delito, aunque dando todas las muestras de que se disponían a hacerlo y incluso confesándolo.