Blasco afirma que la justicia hablará "muy pronto" y que los que han apoyado "calumnias" quedarán "desnudos"

Dice que "nadie puede usar la mentira para erosionar" la Generalitat y critica la "campaña política orquestada" para "degradarla"

VALENCIA, 21 (EUROPA PRESS)

El conseller de Ciudadanía e Inmigración, Rafael Blasco, aseguró hoy, en alusión al proceso judicial abierto por el 'caso Gürtel', que "afortunadamente, la justicia va a hablar y va a hablar muy pronto". Tras ello, afirmó que así, "muchas de las calumnias y de las difamaciones" y quienes "les han hecho el juego, van a quedar absolutamente desnudos delante de la opinión pública".

El también coordinador adjunto de la campaña electoral del PPCV para los comicios europeos aseguró que "nadie puede usar la mentira para erosionar una institución democrática como es la Generalitat". Hizo estas declaraciones junto al vicepresidente tercero del Consell, Juan Cotino, en una comparecencia, esta tarde, ante los medios de comunicación para hablar del 'caso Gürtel'.

Blasco lamentó el "montaje mediático-político" orquestado sobre este asunto y dijo que "si queda algún valenciano de buena fe que dudara", ahora, "está llegando a la conclusión de que estamos en una fase muy avanzada de este montaje". Se pronunció de este modo tras referirse a la comparecencia hoy del sastre José Tomás ante el TSJCV, a quien consideró "un auténtico desastre".

Censuró que éste haya acudido a esta instancia judicial "en un taxi acompañado de un grupo mediático --en alusión al equipo de televisión de Cuatro junto al que llegó Tomás-- y estimó que ello "expresa la audacia de ese grupo mediático, que busca la noticia lo más próximo posible, y la desvergüenza" del sastre.

El responsable autonómico consideró que este último es "el eje de una calumniosa campaña de difamación contra la presidencia de la Generalitat", según dijo, "la principal institución de los valencianos". Apuntó que José Tomás "ha estado violando el secreto de sumario, haciendo manifestaciones y siendo utilizado por medios de comunicación para alimentar una campaña de difamación sin ninguna base real contra la presidencia de la Generalitat".

Indicó que "esto es un insulto a la inteligencia", "al orgullo" y a "la autoestima" de los ciudadanos de la Comunitat y advirtió de que éstos "sabrán tomar buena cuenta de lo que está sucediendo". Aseguró que los valencianos, el próximo 7 de junio, en las elecciones europeas, darán "cumplida cuenta" de la "campaña de difamación" mantenida hacia el Consell.

Rafael Blasco criticó que en España se esté "llegando a la degradación del funcionamiento del Estado de Derecho como consecuencia de un gobierno --en referencia al central-- que en vez de reprimir lo que son los juicios paralelos, está contribuyendo a una ceremonia de confusión".

DESVIAR LA ATENCIÓN

El conseller aseveró que se está "desviando la atención hacia una erosión sistemática del funcionamiento del Estado de Derecho". Habló de las "contradicciones" de Tomás en sus manifestaciones y destacó que "nadie puede usar la mentira para erosionar una institución democrática como es la Generalitat valenciana".

Estimó que esta situación no responde a "una campaña mediática" sino a "una campaña política orquestada de forma interesada para degradar una institución democrática de los valencianos". "Los medios de comunicación tienen derecho a recoger este tipo de informaciones pero lo que no se puede hacer es alimentar sobre una base tan irrisible como la que existe aquí, un montaje que está contribuyendo a erosionar intencionadamente un gobierno democrático".

Rafael Blasco aseguró que detrás de esta "trama", ante las elecciones europeas, está "el Gobierno socialista, los aparatos de propaganda socialista y aquellos que colaboran con ellos para difundir esta idea". "No tiene más vuelta de hoja", precisó.

Subrayó que "las reglas del Estado de Derecho significan presunción de inocencia, evitar juicios paralelos y evitar que las conversaciones que estén desarrolladas en un clima de intimidad puedan ser publicadas". Manifestó que "nadie puede creer, por pura lógica humana, que un presidente de Generalitat y un gobierno, por una cuestión tan ridícula, por un par de trajes o tres, hayan incurrido en ningún tipo de irregularidad".

Igualmente, apuntó que quienes están "haciéndose eco de un desastre de persona como es este sastre y están ignorando los razonamientos y las explicaciones de un gobierno, están teniendo un comportamiento legítimo pero raramente democrático". Agregó que "por encima de cualquier cosa", hay que "respetar" el trámite judicial.

"UNA GARANTÍA"

Respecto a la imputación en el 'caso Gürtel' de Camps y del secretario general del PPCV y portavoz del PP en las Corts, Ricardo Costa, comentó que "ser imputado es una garantía que tenemos en nuestro sistema procesal para que una persona que haya sido implicada directa o indirectamente pueda explicarse delante de la justicia y expresar cuál es su opinión".

"Ser imputado no es ninguna carga contra la persona", sostuvo y estimó que "lo importante es que el presidente de la Generalitat salió ayer" del TSJCV "igual como entró". Añadió que "sería injusto que mientras no exista una condena firme alguien permita un juicio paralelo para condenar a una persona".

Por otro lado, al ser preguntado por los contratos de la Generalitat con la empresa Orange Market, investigada en la trama Gürtel Orange Market, que reclama la oposición, Blasco respondió que para solicitarlos adecuadamente se debería hacer conforme indica "el reglamento de las Corts". Aseguró que si se hace así, la oposición tendrá "la debida información".

El responsable autonómico afirmó que esas contrataciones son "absolutamente correctas" y que "están dentro del marco de lo que señala la legislación vigente" en esta materia. Agregó que las contrataciones han sido "fiscalizadas por los organismos competentes" y que "no se ha visto una sola irregularidad".

Estimó que "la oposición en las Corts no tiene ningún interés en conocer los contratos" sino en "continuar armando barullo", "desviando la atención de los problemas reales que tienen los valencianos", y "desgastando de una forma artera la institución que representa la presidencia de la Generalitat".