Cae la siniestralidad un 50% en las vías con velocidad variable de Barcelona

BARCELONA, 29 (EUROPA PRESS)

El número de accidentes con víctimas se redujo un 51 por ciento en el primer trimestre del año en las vías catalanas donde se aplica el sistema de velocidad variable, los accesos a Barcelona por la autovía de Castelldefels, la C-31, y la autopista del Garraf (C-32), respecto al mismo periodo del año pasado.

A partir del lunes, el SCT sancionará a los conductores que no cumplan con la medida --que marca el límite máximo en función del estado del tráfico entre 40 y 80km/h--, después de tres meses, para lo que cuenta con ocho radares, aunque el director del Servei Català de Trànsit (SCT), Josep Pérez Moya, hizo hincapié en que la mayoría de conductores han respetado la medida.

Explicó que en ambas vías se produjeron 14 accidentes con víctimas en el primer trimestre, mientras que de enero a marzo de 2008 hubo 29, y que la reducción de la siniestralidad sube hasta un 58,8 por ciento si se tienen en cuenta las cifras de 2007, cuando todavía no se había implantado el límite máximo de 80 kilómetros por hora en el área metropolitana.

"Hemos mejorado respecto a los 80", explicó Pérez Moya en rueda de prensa, que calificó el balance de muy positivo, si bien quiso ser prudente ante estas cifras porque "tres meses es un periodo corto, pero la tendencia que marca es muy positiva". Para él, la medida reduce "la agresividad" de los conductores, porque circulan de forma más compacta y reduciendo los movimientos bruscos, por lo que baja el riesgo.

Trànsit ha analizado las congestiones de la autopista del Garraf, que redujeron un 27 por ciento su longitud media y un 24 por ciento su duración, pero no dio las cifras de la autovía de Castelldefels porque, según Pérez Moya, no "se pueden comparar con rigor los datos" ya que el año pasado hubo obras en gran parte de su recorrido.

En hora punta, en la C-32 el tiempo de recorrido medio oscila entre los 7 minutos 46 segundos y los 10 minutos 58 segundos, reduciendo la distancia entre el tiempo máximo y mínimo de 2008, cuando era de 7 minutos 14 segundos y 12 minutos 44 segundos, con lo que, según el director de Trànsit, el máximo tiempo de recorrido se reduce un minuto y 45 segundos, algo que es "muy importante".

TRAYECTOS SIN PARADAS

En la autovía de Castelldefels los trayectos sin tener que parar supusieron este primer trimestre un 85 por ciento del total, lo que supone una mejora de 21 por ciento respecto a 2008, mientras que en la autopista del Garraf fueron el 67 por ciento, un 33 por ciento más.

Estas cifras, según Pérez Moya, "marcan una tendencia positiva en mejora de la calidad del recorrido". Trànsit hace el análisis del tramo con vehículos dotados de un sistema informático que recaba la información sobre el terreno.

La intensidad del tráfico en estas dos vías se redujo este primer trimestre respecto al año anterior, aunque la movilidad en hora punta --entre las 7.00 horas y las 10.00-- aumentó un 9,24 por ciento, lo que muestra que "ganando en fluidez se gana en intensidad de paso", dijo Pérez Moya.