Castellano dice que la retirada del recurso de inconstitucionalidad a la LREM "supone una apuesta por el derecho Foral"

El Consell trabaja en la elaboración de la Ley de Custodia Compartida y la Ley de Contratos Agrarios

VALENCIA, 25 (EUROPA PRESS)

El conseller de Gobernación, Serafín Castellano, aseguró hoy que el compromiso del Gobierno central de retirar el recurso de inconstitucionalidad a la Ley de Régimen Económico Matrimonial (LREM) "supone una apuesta por el derecho Foral valenciano", al tiempo que manifestó que para modificar la normativa, propondrá a los grupos parlamentarios que el trámite en las Corts "sea por lectura única, para que pueda estar aprobada lo antes posible".

Castellano, que presidió hoy la reunión de la Comisión de Codificación Civil y del Observatorio de Derecho Civil Valenciano, indicó que el objetivo, tras el acuerdo al que llegaron el pasado 22 de abril el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y el vicepresidente tercero del Gobierno central, Manuel Chaves, para la retirada del recurso de inconstitucionalidad contra la ley, es "iniciar los trámites de la modificación legislativa lo antes posible para dar carpetazo de una vez por todas al recurso de inconstitucionalidad y que la ley siga en vigor sin ninguna sobra de inconstitucionalidad".

En este sentido, apuntó que el pasado 1 de julio, cuando la ley entró en vigor, "ya fue un hecho histórico" y, ahora, el hecho de que se retire el recurso, "despeja todas las dudas sobre la competencia de la Generalitat para legislar sobre Derecho Foral Civil, que es lo que el Consell siempre ha defendido y, por lo tanto, que se haga justicia con el pueblo valenciano después de más de 300 años", dijo.

El conseller explicó que las modificaciones pactadas con el Gobierno central no afectan a la esencia de la ley y se trata de cambios técnicos. Así las modificaciones afectarían a 11 artículos y supondría la modificación de la redacción de siete de ellos, la supresión de otros cuatro.

DOS LEYES NUEVAS

También indicó que se está trabajando en otras dos leyes muy importantes para la sociedad valenciana, como son la Ley de Custodia Compartida y la Ley de Contratos Agrarios. Respecto a la primera, aseguró que la Ley de Custodia Compartida responde tanto a un compromiso electoral como a una gran demanda social. "Esta ley se encuadra en el marco de la defensa de los derechos de los hijos de padres separados a mantenerse unidos a sus progenitores, con independencia de la crisis matrimonial o de la ruptura de la relación", explicó.

La futura regulación de la Custodia Compartida pretende "hacerse eco de una reivindicación social cada vez más arraigada a favor de la custodia compartida como norma general, y no como simple excepción o en los supuestos de acuerdo entre cónyuges", destacó.

Así, Castellano apuntó que la nueva regulación foral de la Custodia Compartida respondería, entre otras cuestiones, a la necesidad de dar solución a situaciones no suficientemente resueltas con la actual regulación, en especial sobre el uso de la vivienda y sobre el pago de la pensión alimenticia, en casos de custodia compartida.

Por otra parte, el conseller afirmó que también se está trabajando en la Ley sobre Derecho Patrimonial Valenciano de Contratos Agrarios, "una norma necesaria para contar con una legislación acorde con las peculiaridades propias de la sociedad valenciana y de nuestro régimen agrícola y ganadero".

La nueva normativa buscará regular y rescatar aquellos contratos y aquellas instituciones típicamente valencianos que siguen teniendo raigambre en nuestra sociedad, entre las que citó algunas como el 'engany a mitges', que supone la facultad de rescindir el contrato de compraventa, cuando cualquiera de las partes ha perjudicado por error en más de la mitad del precio del precio de la venta.

Además, se introducirían otros contratos que recuperan figuras de época foral pero de gran utilidad por las características propias de nuestro sistema, como la 'venta a l'ull' o 'per alfarrasar'; la 'venta al peso' o 'per aprovat', modalidades de contrato por las que el agricultor vende toda la cosecha pendiente o en flor por un precio determinado por unidad de peso, cantidad o medida.