Doscientos vecinos de Hortaleza celebran la Fiesta del Árbol para denunciar la construcción de una gasolinera en el barrio

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Alrededor de 200 vecinos del distrito madrileño de Hortaleza celebraron hoy el día del Arbol para denunciar la construcción de una gasolinera en el barrio. En un momento dado, amagaron con cortar la M-11, que une la capital con el aeropuerto de Barajas, a la altura del nudo norte de Manoteras, aunque finalmente no lo hicieron.

En declaraciones a Europa Press, un portavoz de la asociación vecinal Unión de Hortaleza, Borja, denunció el "hermético silencio" mantenido por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental "que no presenta el informe técnico que evalúa y estudia el impacto medioambiental del proyecto de una nueva gasolinera que la empresa Repsol pretende construir en la zona".

Los vecinos quisieron llamar la atención sobre lo que consideran "presiones" por parte de la multinacional Repsol y sobre "el posible trato especial que estaría recibiendo dicha empresa por parte de la Consejería de Medio Ambiente".

Así, subrayaron que el proyecto "ha contado desde su inicio con una fuerte oposición por parte de diferentes entidades vecinales, de los comerciantes de la zona, del Foro Ciudadano de Hortaleza y de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid" y apuntaron que la gasolinera "no se necesita" ya que "sería la sexta en un radio de dos kilómetros a la redonda".

Por último, explicaron que la concreción del proyecto de construcción de la gasolinera "produciría la desaparición de un rastrillo con más 30 años de historia, un trozo de pinar y la pérdida de varias instalaciones deportivas municipales".

Por otro lado, el portavoz vecinal señaló que el Ayuntamiento de Madrid ha mejorado durante esta semana la ladera cercana a la M-40 del pinar visitado hoy "exclusivamente porque pasó pasaba por la carretera el Comité Olímpico Internacional", mientras en el resto de la zona verde "el mantenimiento es mínimo".

Los vecinos acudieron a la zona del Canto del Águila a ritmo de batucada, limpiaron la zona de botellas y plásticos y se organizaron talleres de pintacaras y de reconocimiento de árboles, así como otras actividades para los más pequeños, frente al mercadillo que se instala los domingos. La marcha acabó a las 15 horas con una paella de hermandad, que obtuvo un aforo completo.