El 43% de los pacenses se niega a usar audífonos a pesar de que le detectasen pérdida auditiva, según un estudio de Oi2

La campaña '¿Eres todo Oi2?' pretende prevenir y concienciar sobre la importancia de la salud auditiva

BADAJOZ, 22 (EUROPA PRESS)

El 43 por ciento de los pacenses se niega a usar audífonos, a pesar de que le detectasen pérdida auditiva, según un estudio realizado por el centro Oi2 presentado con motivo de la la campaña '¿Eres todo Oi2?' y la inauguración de un nuevo centro de la citada marca en Badajoz.

La compañía presentó hoy las conclusiones del primer estudio que analiza los hábitos y la opinión de los pacenses sobre la salud y pérdida auditiva, la contaminación acústica y la responsabilidad del Gobierno en esta materia.

Este estudio, en el que han participado más de 1.300 personas de entre 25 y 45 años de toda la provincia de Badajoz, forma parte de la campaña de concienciación social '¿Eres todo Oi2?' que la marca, que integra a especialistas en el cuidado de la audición, llevará a cabo por toda la geografía española con el objetivo de acercar a la sociedad los síntomas y efectos de tener pérdida de audición, siendo esta una de las dolencias más comunes en nuestro país tras la artrosis y la hipertensión.

Según informó la compañía en nota de prensa, durante hoy viernes y mañana sábado, todos los pacenses podrán acudir a la exposición de la Carpa Oi2 donde obtendrán información relevante acerca del funcionamiento y la correcta protección del sistema auditivo.

Asimismo, conocerán las últimas novedades en soluciones integrales avanzadas para paliar los efectos de la pérdida auditiva, así como también podrán beneficiarse del OiTest, test orientativo de audición de Oi2 de forma totalmente gratuita.

FACTORES DE RIESGO

Según el estudio de Oi2, "4 de cada 10 pacenses reconoce que no oye igual que hace diez años y el 43 por ciento de los pacenses opina que podría tener pérdida auditiva, ya que su nivel de audición ha empeorado en los últimos años o no le permite seguir bien las conversaciones cotidianas de su entorno".

Escuchar la música con auriculares, el ruido de las fábricas de maquinaria pesada, hablar por teléfono durante horas o ir a discotecas son las actividades que, según los pacenses, pueden haber dañado su sistema auditivo en poco tiempo, explica la nota.

"Gracias a los datos extraídos de este reciente estudio, podemos conocer los hábitos de la sociedad para intentar eliminar ciertas barreras a la hora de utilizar soluciones auditivas eficaces que mejoren la calidad de vida de las personas", afirmó el director general de Oi2, Eric Rivera.

Oi2 tiene el "compromiso de proteger y prevenir a la sociedad acerca de las causas y consecuencias de padecer esta dolencia tan común en nuestro país". "Queremos ofrecer métodos cada vez más eficaces con la tecnología más avanzada y los técnicos audioprotesistas altamente cualificados y profesionales, todo para seguir disfrutando de la vida, la familia y los amigos con total normalidad", añadió Rivera.

Según estimaciones del estudio Oi2, las personas que empiezan a notar los primeros síntomas del proceso de pérdida de la capacidad auditiva esperan entre "tres y cinco años" para visitar a un médico especialista o audioprotesista.

En la mayoría de casos, esta "larga" espera provoca el "aislamiento de la persona con pérdida auditiva por la incapacidad de relacionarse correctamente con su entorno".

Además, según el estudio Oi2, 4 de cada 10 de los encuestados nunca ha acudido a un especialista para hacerse una revisión auditiva, mientras que el 79 por ciento de los pacenses declara realizarse revisiones oftalmológicas regularmente.

"El miedo al rechazo del entorno o a parecer mayor si disminuye su nivel de audición son algunos de los factores que frenan a los pacenses para realizarse una revisión auditiva de control", señala la compañía.

EL TABÚ DEL AUDÍFONO

Según el estudio Oi2, el 43 por ciento de los pacenses no llevaría audífono en caso de que le detectasen algún grado de pérdida auditiva por temor a parecer mayor.

El estudio Oi2 también revela que las mujeres sienten mayor reticencia a utilizar audífonos que los hombres, por miedo a aparentar ser mayor o que resulte antiestético, según el 50 por ciento de las mujeres y el 25 por ciento de los hombres encuestados.

A pesar de las "grandes innovaciones en el campo de la audiología de estos últimos años, lo que ha permitido el desarrollo de audífonos de muy fácil manejo, eficaces y prácticamente invisibles tanto exteriormente como para la persona usuaria", el estudio Oi2 demuestra que "sigue habiendo cierto tabú y rechazo a utilizar audífonos por una percepción anticuada sobre este tipo de ayuda auditiva".

Es así como la mayoría de los pacenses, el 66 por ciento, opina que los audífonos deben ser "muy molestos de llevar porque son muy grandes, pesados y muy poco estéticos".

El objetivo de esta campaña de concienciación y sensibilización sobre la pérdida auditiva también consiste en "desacomplejar" a las personas usuarias de audífonos y normalizar así el uso de esta ayuda auditiva "del mismo modo que es tan habitual el uso de gafas hoy en día y constituía motivo de rechazo décadas atrás".

Los nuevos audífonos que ofrece Oi2, especialistas en la audición, destacan por su discreción y minimalismo, siendo casi invisibles a los demás, además de estar desarrollados con la última tecnología lo que permite una experiencia auditiva personalidad, nítida y muy natural.

CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

En lo que se refiere a los niveles de contaminación acústica, el estudio Oi2 revela que más de la mitad de los pacenses, el 57 por ciento, cree rotundamente que su ciudad es excesivamente ruidosa. En este sentido, 8 de cada 10 pacenses cree que el gobierno debería endurecer la regulación y ser más estricto en el control y el límite de contaminación acústica.

Así, según el estudio Oi2, los pacenses creen que los principales factores por los cuales ha aumentado el nivel de contaminación acústica en su ciudad son, por orden de importancia, la "laxitud del gobierno o la policía por controlar la manipulación de elementos de ciertos vehículos, la escasez de materiales aislantes en la construcción de las viviendas, las construcciones en obra, así como el poco control policial en la hora de cierre de bares y/o discotecas y la proliferación de fábricas próximas a las ciudades".