El canto de la Sibil·la, candidato a Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial

  • Palma, 19 may (EFE).- El canto de la Sibil·la de Mallorca (dramatización navideña de origen medieval) ha sido declarado candidato a convertirse en uno de los diez tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, iniciativa que desarrolla el Bureau Internacional de Capitales Culturales.

El canto de la Sibil·la, candidato a Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial

El canto de la Sibil·la, candidato a Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial

Palma, 19 may (EFE).- El canto de la Sibil·la de Mallorca (dramatización navideña de origen medieval) ha sido declarado candidato a convertirse en uno de los diez tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, iniciativa que desarrolla el Bureau Internacional de Capitales Culturales.

Según ha informado hoy el Bureau en un comunicado, los candidatos que hay a día de hoy son, además del canto de la Sibil·la, el Filandón de León, la leyenda del Lagarto de la Malena de Jaén, el Txistu del País Vasco, la fiesta del Curpillos de Burgos, la tradición de la Virgen del Pilar de Zaragoza y el Festival Internacional de Santander.

El patrimonio cultural inmaterial se define, según la convención para la protección del patrimonio inmaterial de la Unesco, como los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, los grupos y, en algunos casos, los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural.

Se caracterizan por transmitirse de generación en generación, por haber sido recreado constantemente por las comunidades y por su interacción con la naturaleza y su historia. Además, infunde a las comunidades un sentimiento de identidad.

En el ámbito del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, la Unesco tiene una lista de noventa elementos representativos de todo el mundo, entre los que encontramos La Patum de Berga y el Misterio de Elche.

El canto de la Sibil·la fue una de las dramatizaciones medievales del ciclo de Navidad que más arraigaron en la península, desde donde llegó a Mallorca después de la conquista de Jaime I.

Este canto se representó en toda la península hasta las prohibiciones, surgidas a raíz de Concilio de Trento. El canto de la Sibil·la sólo ha pervivido en Mallorca y en Alghero (Italia), siendo una de las manifestaciones más populares y tradicionales de las fiestas navideñas en Mallorca.

Este canto se basa en un poema sobre el juicio final, el Judicii Signum, que reproducía las profecías de la Sibil·la de Eritrea. En sus inicios el canto era interpretado por los presbíteros, que fueron substituidos con el paso de los siglo por un niño cantor, si bien en algunos casos es una niña o una mujer, que porta en las manos una espada.