El Parque Juan Carlos I cuenta con 200 cerezos japoneses para poder celebrar el 'hanami' nipón cada primavera

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El Parque Juan Carlos I de Madrid, en el distrito de Barajas, cuenta ya con 200 cerezos japoneses cedidos por la Asociación de la Comunidad Japonesa de Madrid y en los que los ciudadanos podrán celebrar la costumbre japonesa del 'hanami' o contemplación de la floración cada primavera.

La delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de la capital, Ana Botella, acudió hoy al acto de plantación de los ejemplares, en el este del parque, donados a la ciudad con motivo del 20º aniversario de la asociación en la ciudad. Estuvo acompañada por el embajador de Japón en España, Motohide Yoshikawa, y por el presidente de la Asociación, Yosuke Yamashita.

Los árboles han sido pagados con donaciones particulares, que, "gracias a la generosidad de madrileños y japoneses, han alcanzado un 125 por ciento de lo previsto inicialmente", indicó Yamashita. Por ello, de los 120 ejemplares que se iban a plantar en un primer momento se ha conseguido alcanzar las 190 unidades --140 de la especie Somei Yoshino y 50 de Shidare Yoshino--, procedentes directamente de Bélgica.

"Tenemos la intención de que los japoneses que viven en nuestra ciudad puedan sentirse como en su propio país", dijo Botella, matizando que gracias a esta plantación, la capital cuenta ahora con el Rincón de la Amistad Hispano Japonesa, en el que disfrutar la tradición japonesa del 'Hanami'", una costumbre muy arraigada en Japón ya que en primavera, familias, amigos y conocidos organizan fiestas y meriendas en los parque para disfrutar del espectáculo del renacer de los cerezo. De hecho, hasta el servicio de meteorología nipón informa sobre las previsiones de floración.

Además, la responsable municipal destacó la "fascinación mutua" que existe entre las culturas española y japonesa, y confesó su "admiración especial" por el "respeto japonés de la naturaleza y la búsqueda del equilibrio con el entorno".

Así, incidió en que "la jardinería paisajística del país es muy valorada internacionalmente" y recordó que Japón cuenta con tradiciones y artes milenarias como los arreglos florales o el cuidado de los bonsáis. "Las flores del cerezo tienen un gran simbolismo, y me alegro de que quieran compartir con Madrid su significado", añadió.

Por último, Botella indicó que "Madrid es una ciudad abierta y acogedora con todos sus visitantes, y eso se refleja también en sus parques y zonas verdes", que cada vez cuentan con más rincones dedicados a la flora de lugares del globo. "La colonia japonesa enriquece los lazos entre Japón y España y enriquece nuestra vida", apostilló, justo antes de recordar que Madrid es la segunda ciudad del mundo con más árboles de alineación en sus calles, "justo después de Tokyo".

BRINDIS, JAMÓN Y TRADICIONES

En el acto, de carácter muy protocolario, intervinieron también el embajador nipón en España, que destacó que en Madrid viven unos 2.000 japoneses, hay radicadas un centenar de empresas y recibe cada año aproximadamente 150.000 turistas del país del Sol Naciente. Además, valoró muy positivamente el Plan Japón del Ayuntamiento y las "muy amistosas" relaciones entre su país y España.

"La flor del cerezo es un símbolo japonés que trae alegría y al que tenemos un gran cariño. Japón y Madrid comparten su aprecio por los espacios verdes, por lo que esta plantación es el encuentro de dos culturas que aprecian las flores", apostilló.

A continuación, el director general de Brother Iberia hizo un brindis "por el rincón de la amistad hispano-japonesa que conmemorará por siempre los 20 primeros años de feliz convivencia entre culturas". "Por una larga y fructífera colaboración, kampai!", añadió.

Después, el embajador y Botella, ataviada con un blusón rojo y blanco con motivos orientales, procedieron al acto simbólico de plantación de uno de los cerezos, si bien los casi dos centenares ya llevan unos días asentados en los terrenos. Acto seguido, alumnos y profesores del Colegio Japonés de Madrid interpretaron el canto 'Sakura' y los bailes 'Yosakoi Soran' y 'Shishimai', el rito del león.