El PP propone, sin éxito, aplicar un plan de "austeridad" a la Administración autónoma

ZARAGOZA, 7 (EUROPA PRESS)

El Pleno de las Cortes de Aragón rechazó hoy una proposición no de ley del Grupo Popular, que proponía aplicar a la Administración autónoma un plan de austeridad que incluía la supresión de cargos en la estructura orgánica del Ejecutivo autónomo.

El diputado del PP Antonio Suárez dijo que la crisis actual es "inigualable", lo que debe llevar a plantear medidas de reforma de la Administración autónoma porque "necesitamos el marco adecuado para generar actividad económica y empleo", para lo cual es preciso que la Administración pública sea "ágil" y no esté "sobredimensionada".

La prestación de los servicios públicos debe basarse en la "eficacia y eficiencia", lo que se concretaría en la garantía de calidad, la libertad de elección del usuario y la igualdad de acceso de los ciudadanos a estos servicios públicos, dijo Suárez.

Suárez apostó por eliminar las "barreras burocráticas y administrativas" y puso como ejemplo las dificultades para crear empresas. "Es necesario que rompamos barreras", señaló. El diputado del PP propuso reducir la estructura orgánica de la Administración, no sólo los asesores y las empresas públicas, sino que "se pueden refundir algunas Direcciones Generales".

El parlamentario del PP continuó recomendando la reducción del gasto público sin aminorar la inversión productiva. Suárez dijo que, en 2007, el gasto de la publicidad institucional del Gobierno autónomo igualó al 50 por ciento de las prestaciones económicas para personas dependientes.

Antonio Suárez exigió la "racionalización" de los recursos humanos, evitando la "excesiva proliferación" de los procedimientos extraordinarios para cubrir puestos de trabajo del sector público. "Ha llegado el momento de las reformas estructurales", sentenció Antonio Suárez.

Suárez contó con el apoyo del portavoz de CHA, Chesús Bernal, quien expresó que "no puedo poner pegas" a las propuestas del PP plasmadas en esta iniciativa, por ser genéricas. Bernal consideró "conveniente" abordar un plan de modernización de la Administración autónoma.

El diputado de IU, Adolfo Barrena, quien rechazó la iniciativa, dijo que promover la austeridad del sector público "suena bien", pero criticó algunos procedimientos para ahorrar dinero público, como la privatización progresiva del servicio de concertación de citas sanitarias en la Sanidad pública aragonesa, iniciado recientemente. "Nuestro planteamiento es diferente", señaló Barrena.

El parlamentario de la coalición de izquierdas se preguntó "cómo definimos lo que es superfluo en una Administración pública que, además, tiene que prestar los servicios públicos" y apostó por incrementar el gasto del Capítulo I de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma, porque -opinó- ello conlleva aumentar los profesionales de Educación o Sanidad públicas.

La socialista Ana Cristina Palacín rechazó la proposición no de ley, e irónicamente, comentó que la iniciativa intentaba hacer ver que los empleados públicos siguen trabajando "con manguitos", como "en el siglo XIX".

Palacín explicó que el Gobierno autónomo está impulsando la Administración electrónica, ha aprobado un Decreto de medidas administrativas para facilitar la actividad económica, reduciendo las cargas burocráticas para ciudadanos y empresas.

La regionalista Ana de Salas, quien también rechazó la iniciativa, expresó que ya "se está procediendo a la profesionalización" de los empleados públicos y, en general, el Gobierno autónomo está acometiendo la modernización de la Administración teniendo en cuenta la actual crisis global.