El que fuera instructor del 'caso Malaya' cree necesaria más tutela de las administraciones para prevenir la corrupción

Dice que la Costa del Sol puede atraer a los corruptos por factores como el buen tiempo o la proximidad a Gibraltar, paraíso fiscal

GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)

El que fuera instructor del 'caso Malaya', el juez Miguel Ángel Torres, consideró hoy necesaria más tutela de las administraciones públicas para prevenir la corrupción urbanística, puesto que, en ocasiones, las condenas penales se imponen años después ser detectadas las irregularidades y éstas son además "mínimas".

"Los juzgados de lo Penal son como una funeraria, que ya no podemos hacer nada, mientras que las administraciones públicas son la ambulancia, que todavía pueden salvar al enfermo", señaló durante la conferencia que pronunció hoy en el Palacio de Congresos de Granada sobre la corrupción urbanística en la Costa del Sol, un acto en el que además aludió a estadísticas que calculan que el 5 por ciento del PIB mundial se genera por la corrupción.

A su entender, "cualquiera" puede ser objeto de corrupción puesto que "entre los ciudadanos de alguna manera se percibe que si los responsables políticos cometen este tipo de delitos y quedan impunes, ellos también se ven legitimados para realizar ciertas prácticas".

Tampoco la corrupción urbanística va asociada a la dimensión de los municipios, puesto que hasta en los más pequeños ésta "se extiende como una marea negra", por la necesidad además de los ayuntamientos de conseguir financiación y la ausencia de controles y disciplinas urbanísticas, entre otras razones.

Para Torres, la corrupción tiene además como consecuencia que, cuando se produce, el dinero empleado, si se emplea, "ha de captarse en algún sitio", por lo que en ocasiones va ligado a la defraudación a Hacienda o como producto del tráfico de drogas, puesto que también puede estar relacionada con el crimen organizado.

Asimismo también tiene efectos sobre el medio ambiente, porque con la proliferación de urbanizaciones pueden invadirse zonas verdes, y contra la calidad de vida de los ciudadanos, puesto que las administraciones locales pierden patrimonio de suelo y la posibilidad de construir equipamientos.

La crisis, sin embargo, ha frenado mucho este fenómeno, ya que en la situación actual "no interesa corromper a nadie para conseguir sacar determinados proyectos, cuando éstos ya no existen". "Hay corruptores porque hay corruptos y hay corruptos porque hay gente dispuesta a corromperlos", indicó.

En el caso de la Costa del Sol, donde "no es que haya más casos sino más investigaciones activas", influyen, mantuvo el también titular del Juzgado de lo Penal 5 de Granada, factores "que pueden parecer absurdos", como el buen tiempo, "que puede atraer a personas de otros países ya con antecedentes pero sin control", la proximidad a Gibraltar, puesto que se trata de un "paraíso fiscal" que "favorece" el blanqueamiento de dinero, o las buenas comunicaciones.