Empresarios piden que sótanos y aseos de los chiringuitos no computen como ocupación real en las concesiones

MÁLAGA, 21 (EUROPA PRESS)

La Federación de Empresarios de Playas (Faeplayas) solicitó hoy que los sótanos y aseos de los chiringuitos no computen como ocupación real en las concesiones otorgadas a estos espacios.

En este sentido, defendieron que su construcción e incorporación a la fisonomía de los chiringuitos se realizó por aplicación de la Ley de Costas, "como garantía en el cumplimiento de los requisitos en materia de almacenamiento y de la legislación sanitaria".

Éste será uno de los asuntos que se abordará en la mesa de negociación tripartita entre el Gobierno central, la Junta de Andalucía y los propios empresarios, que debería reunirse en este mes, según indicó el presidente de Faeplayas, Norberto del Castillo, quien solicitó al máximo dirigente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, a que active "de inmediato" la mesa de negociación, tal y como estaba comprometido.

Del Castillo se mostró de acuerdo con que los chiringuitos no superen los 150 metros cuadrados de ocupación, sin embargo, no se deberían tener en cuenta instalaciones "que no forman parte en sí del negocio o explotación".

"No nos parece lógico que esta superficie, al igual que los 30 metros cuadrados que ocupan los módulos destinados a aseos públicos y los propios pasillos de acceso a estos espacios pretendan restarse a los metros cuadrados de la concesión, como tampoco que debamos pagar un canon por un servicio público que debería dotar la Administración pero cuya construcción y mantenimiento ya corre por cuenta de los empresarios", insistió.

Recordó que hace tres meses se acordó la constitución de la mesa negociadora, a la que los empresarios acudirán con un decálogo de reivindicaciones, "avaladas en la propia Ley de Costas cuya taxativa interpretación inicial por el Ministerio de Medio Ambiente ha generado más de un dolor de cabeza no solo al sector, sino al conjunto de las organizaciones e instituciones turísticas andaluzas".

Las propuestas de los empresarios incluyen desde el reconocimiento de la declaración de chiringuito como establecimiento con unas particularidades propias y vinculadas a la gastronomía típica, hasta la ampliación a 30 años de los períodos mínimos de concesión, con el objetivo de garantizar la amortización de inversiones que implica la construcción y la prestación del servicio.

Además, añadirán las autorizaciones administrativas para la instalación de parcelas de hamacas y sombrillas, para las que se reclama una distribución acorde con las zonas donde más se demandan este tipo de servicios "y no de forma estricta por criterios de distancia".

Del Castillo lamentó la "incertidumbre" administrativa de las cerca de 2.000 concesiones de playas en el litoral andaluz, de las que unas 900 son chiringuitos, "y que mantienen en suspenso las inversiones empresariales de mejora y renovación de las instalaciones, afectando a unos 40.000 trabajadores".

Respecto a los derribos pactados recordó que esta posibilidad está prevista en la propia legislación, y aseguraron que el sector "no amparará actuaciones al margen de la ley que hayan sido adoptadas a nivel individual o particular".