Españoles investigan una nueva molécula para detección precoz del Alzheimer

  • Madrid, 24 may (EFE).- Un estudio pionero desarrollado por científicos de dos universidades madrileñas trabaja en el diseño de una nueva molécula capaz de detectar el Alzheimer en sus fases iniciales, un mal que en Europa padecen 2,5 millones de personas y que de seguir su ritmo actual afectará a 9 millones en torno a 2050.

Madrid, 24 may (EFE).- Un estudio pionero desarrollado por científicos de dos universidades madrileñas trabaja en el diseño de una nueva molécula capaz de detectar el Alzheimer en sus fases iniciales, un mal que en Europa padecen 2,5 millones de personas y que de seguir su ritmo actual afectará a 9 millones en torno a 2050.

Esta investigación, que forma parte de un proyecto CENIT, iniciado el año pasado, con un horizonte de cuatro años, está siendo dirigido por el Instituto Tecnológico PET (ITP), ubicado en Madrid y que es pionero en España en la introducción de la técnica PET (Tomografía por Emisión de Positrones).

En este proyecto colaboran dos grupos científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de la Universidad de Alcalá de Henares.

El reto que supone la detección precoz del Alzheimer con este proyecto español marca la gran diferencia con el resto de estudios sobre esta enfermedad, hasta ahora más centrados en la confirmación del mal que en la investigación de sus raíces.

Así, lo ha manifestado a EFE Miguel Ángel Pozo, director del Centro de Asistencia a la Investigación CAI en Cartografía Cerebral de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y director del proyecto, además de asesor científico del Instituto Tecnológico PET (ITP), un centro con tecnología avanzada en PET galardonado con varios premios a la innovación y que mantiene un acuerdo de colaboración en I+D con la UCM desde 1995.

En el marco de su expansión, el ITP acaba de instalar un segundo ciclotrón para la investigación de enfermedades, que será inaugurado en junio próximo.

El experto ha destacado la capacidad de detección precoz de ciertas enfermedades con un ciclotrón, que es un acelerador de iones con aplicación combinada de un campo eléctrico oscilante y otro magnético, utilizado para el diagnóstico por imagen PET-TAC, una técnica que requiere de la administración intravenosa de un radiofármaco o trazador (FDG o Fluordeoxiglucosa) introducido en una molécula.

En estos momentos, según Pozo, están en marcha tres estudios de ensayo clínico en fase III (con participación de muchos pacientes) de marcadores de las placas de amiloide en la E. de Alzheimer por parte de grandes multinacionales, pero, según ha dicho el experto, estas investigaciones buscan "algo distinto a nosotros".

"Ellos intentan confirmar la enfermedad, pero nosotros queremos detectarla en fases iniciales", ha asegurado el científico.

Según Pozo, "se busca algún trazador o radiofármaco sensible a las fases iniciales de la enfermedad", y se está trabajando "con moléculas de las que se conoce su capacidad como biomarcador del Alzheimer en sus fases iniciales".

"Estamos haciendo modificaciones en los sustratos de esas moléculas para conseguir otras análogas pero con mejor biodistribución en el sistema nervioso central; estamos empezando a hacer los primeros estudios en animales", ha añadido el experto.

Ahora, los enfermos de Alzheimer reciben los fármacos que existen en el mercado para ralentizar el mal cuando la enfermedad está ya muy avanzada, por lo que un diagnóstico precoz, gracias a nuevas técnicas, mejoraría los resultados de los tratamientos actuales y favorecería la investigación en el logro de otros más eficaces, según los expertos.

Tal como ha recordado Pozo, los inicios del Alzheimer están asociados a unos síntomas bien conocidos, como pérdida de memoria o modificaciones en el pensamiento, y "todos ellos reflejan una alteración molecular previa en el cerebro".

"Esta alteración es de años probablemente", con lo que la ausencia de un diagnóstico precoz hace que "nos estemos perdiendo un tiempo precioso"; "si pudiéramos detectar los síntomas en sus inicios, tendríamos la posibilidad de tratar mucho antes la enfermedad, algo que ahora es muy difícil", ha concluido el experto.