Feijóo cierra su discurso con llamadas a la unidad y con un agradecimiento "sincero" a Touriño y Quintana

Emula a los irmandiños y proclama "Deus fratresque Gallaecia", máxima que "vuelve a ser necesaria para luchar juntos por Galicia"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 (EUROPA PRESS)

El presidente electo de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cerró hoy su último discurso durante la sesión plenaria en la que fue investido jefe del Gobierno gallego con llamadas a la oposición para "trabajar juntos" por Galicia y con un agradecimiento "sincero" tanto a Emilio Pérez Touriño como a Anxo Quintana por "intentar hacer una Galicia mejor".

Así, erigió a los aún presidente y vicepresidente de la Xunta en funciones en "patrimonio de Galicia", lo que levantó los aplausos de todos los diputados 'populares' y únicamente del portavoz socialista, Xaquín Fernández Leiceaga.

En su ánimo de dejar "aparte" las discrepancias, salpicó su discurso de guiños a PSdeG y BNG en favor del consenso, cuya necesidad reivindicó puesto que la comunidad está "no en un momento excepcional, sino en un momento excepcionalísimo". De este modo, se propuso no contribuir desde el gobierno a fomentar las "disensiones sociales" o "apriorismos ideológicos" e insistió en que en el actual contexto económico "sólo caben pactos, acuerdos y consensos", en lugar de "dogmatismos ni divisiones".

Concretamente, ofreció seis pactos a los grupos de la oposición para llegar a acuerdos durante la legislatura con el objetivo de "lograr una Galicia mejor". En materia económica, defendió consensuar un plan estratégico para hacer frente a la crisis y la reforma de la Administración, así como la propuesta de Galicia en la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica.

La educación, con especial atención a la lengua, la reforma de los medios públicos y la modificación del Estatuto, que consideró "legalmente necesaria y políticamente imprescindible, son otros de los asuntos que requieren la unanimidad de los grupos, a juicio de Feijóo.

DIÁLOGO, PACTO Y ACUERDO

De esta manera, el nuevo presidente de la Xunta, se mostró convencido de que las democracias que tienen más éxito en el mundo son en las que se alcanza acuerdos, por lo que sugirió resumir el debate de investidura que culminó hoy con "tres palabras especiales: diálogo, pacto y acuerdo".

Para sostener esta afirmación, puso de relieve que el PPdeG haya logrado recuperar el poder sólo en una legislatura después de haberlo perdido y, tras concluir que esto "no es normal", se hizo partícipe de la "esperanza" que, a su entender, depositó el electorado en las urnas.

El presidente gallego agradeció el tono en la réplica de los portavoces de la oposición, "más constructivo" que el empleado en su primera intervención y expresó su convencimiento que esta actitud será "más positiva" para Galicia.

SIN PATROCINADORES

Con todo, replicó a socialistas y nacionalistas que sus únicos "patrocinadores" son los casi 800.000 gallegos que votaron PP el 1 de marzo y no las compañías eléctricas, eólicas o constructoras.

Tras agradecer la disposición mostrada por algunos alcaldes de PSdeG y BNG a colaborar con la nueva Xunta, así como de los sindicatos y la patronal, Feijóo dijo necesitar de "todos y cada uno" para gobernar.

Como en su primer discurso de investidura, el líder de los populares gallegos concluyó su intervención con una invocación a Dios. "Deus fratresque Gallaecia", proclamó, después de reprochar que algunas voces criticasen que use esta máxima por un "exceso de pudor laicista".

Frente a esto, recordó que, por ejemplo, los irmandiños utilizaron esta expresión en las revueltas de 1467 y, aunque reconoció que la Galicia de este 2009 "en nada se parece" a aquella, la proclama "vuelve a ser necesaria para luchar juntos por Galicia".