Hortyfruta urge a la Embajada de Suecia que se rectifique un reportaje que alude al uso de fitosanitarios ilegales

ALMERÍA, 27 (EUROPA PRESS)

La Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Andalucía (Hortyfruta) ha remitido a la Embajada de Suecia en España un carta en la que le insta a intervenir ante un reportaje recogido en un diario local del país escandinavo que describe la producción intensiva agrícola como "repleta de insecticidas ilegales", por lo que ha urgido su "rectificación".

La publicación, aparecida en la edición del pasado día 11 del Sydsvenskan --un periódico editado en Malmoe y cuya distribución se restringe a una región al sureste peninsular-- y que "desprestigia" de forma "muy grave" al sector andaluz, ha desencadenado la activación de un plan de acción por el que se ha enviado a la dirección del diario datos e informaciones que tilda de "perfectamente contrastables" y que desmienten el uso de fitosanitarios ilegales.

En concreto, ante lo que consideran un "ataque injustificado" de directos competidores en los mercados de la UE, Hortyfruta ha solicitado al responsable del medio de comunicación sueco "un espacio para replicar, contrarrestar y puntualizar" el contenido del reportaje al tiempo que ha pedido la implementación urgente de medidas capaces de "mantener a raya" los intentos por "desacreditar" el campo andaluz, que cuenta con más de 18.000 hectáreas bajo plástico sometidas a control biológico.

La Embajada de Holanda en España tenía que salir al paso en septiembre de 2008 de las acusaciones vertidas por un programa del canal de televisión Netwerk contra el tomate de Almería, en las que se hacía referencia a la supuesta presencia de residuos fitosanitarios de forma "tendenciosa" y "malintencionada", tal y como reconoció el órgano diplomático, que criticó que no se consultase a la Agencia de Seguridad Alimentaria holandesa para elaborar el reportaje emitido.

Según los datos aportados por Hortyfruta, el 94 por ciento de las 7.057 hectáreas que se dedican en Andalucía a la producción de pimiento bajo abrigo --plástico, cristal o malla-- renuncia al uso de plaguicidas y los reemplaza por mecanismos reguladores naturales, como los insectos.

Tras el pimiento, el melón es el segundo producto que más se controla de forma biológica --un 60 por ciento--, seguido de la sandía --49 por ciento-- y de la berenjena --44 por ciento--- mientras que el 37 por ciento del pepino se cultiva con este método, así como el 31 por ciento del tomate y el 24 por ciento del calabacín si bien el porcentaje desciende hasta el 10 por ciento en el caso de la judia verde.