Imaz defiende la cooperación entre empresas y pide a instituciones financieras apoyo para lograr "músculo corporativo"

La catedrática de Etica Adela Cortina dice que la crisis puede ser una oportunidad para crecer, al igual que la ética en las empresas

BILBAO, 27 (EUROPA PRESS)

El presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, defendió hoy la necesidad de la colaboración y cooperación entre empresas para abordar "proyectos integrales" y pidió a las instituciones financieras que faciliten que la compañías puedan contar con "instrumentos fiscales y financieros" que les proporcionen el suficiente "músculo corporativo".

Imaz realizó estas manifestaciones en Bilbao donde participó en el encuentro empresarial organizado por Cebek con motivo de su asamblea general, en el que también participó la catedrática de Etica y Filosofía política en la Universidad e Valencia y directora de Enor, Adela Cortina. La jornada, a la que asistió una amplia representación del mundo empresarial vasco, se desarrolló bajo el título "Crisis de gestión o crisis de valores".

En su intervención, Imaz no quiso adelantar sus previsiones sobre la situación económica, porque reconoció que sería "deshonesto" por su parte teniendo en cuenta que la principal característica del actual momento es la "incertidumbre".

Tras recordar que organismos como el FMI o el Banco de España, entre muchos otros, no acertaron con las previsiones que realizaron hace once meses sobre la evolucion de la economía española debido a lo cambiante de la sitaución, indico que, en estos momentos la incertidumbre es la característica principal y la "única duda es cuál va ser la magnitud de la situación que estamos viviendo". A su juicio, una sociedad con valores saldrá al final "adelante" de la actual coyuntura. No obstante, cree que es necesario "cooperar y trabajar juntos", también en el caso de las empresas.

Imaz señaló que, en algunos casos, la dimensión de las empresas vascas no es la "adecuada para los tiempos que corren" y es precisa la colaboración y la unión porque da "fuerza para abordar proyectos integrales".

En este sentido, pidió a las instituciones y a las entidades financieras apoyo para que las empresas se puedan dotar de "instrumentos fiscales y financieros" para poder alcanzar ese "músculo corporativo" necesario.

En su intervención, analizó cuestiones como la globalización, el liderazgo y los valores, y señaló también la "gran transformación" que se ha producido en los últmos diez años.

A su juicio, hasta hace 10 años, había una "barrera" en el mundo y el 80 por ciento estaban fuera de esos límites donde se encontraban los países de desarrollo. Imaz indicó que eso "se ha roto" y supone una "buena noticia" porque experimentarán importantes crecimientos porque, además, tienen "ganas de prosperar".

En sentido, indicó que "no cabe el proteccionismo" para evitar esta situación, porque nadie tiene "derecho" a impedir su crecimiento, porque el que cierre barreras, al final, "se emprobrece" y porque "no se puede hacer".

Asimismo, manifestó que hay una crisis de liderazgos, en primer lugar, porque su papel en una coyuntura de incertidumbre es "más difícil". Imaz destacó que hace falta "instituciones mundiales" para afrontar la crisis" y que es necesaria también crear "visiones compartidas" tanto en las sociedades, como en una empresa o en un país".

Otro de los mensajes de Imaz fue el de la necesidad de recuperar valores porque ahora mismo existe también "una crisis de valores". A su juicio, hay que volver a todo aquello que, en su momento, permitió a Euskadi generar un importante tejido industrial.

En este sentido, destacó, a modo de ejemplo, el hecho de que, en la actual situación de "ajuste", la empresa que preside haya optado por hacer un "esfuerzo estratégico" de invertir para poner en marcha su planta de coque, que es "clave para la supervivencia futura" del su negocio.

Asimismo, subrayó la importancia de otros proyectos previstos en Euskadi como el de la Y vasca y criticó que se vea "como normal" que alguien se vaya de viaje en el TGV y luego "sale en manifestación contra el Tren de Alta Velocidad". "Y no nos rebelamos como sociedad ante tamaña hipocresía. Como sociedad tenemos que tener también el nervio despierto ante este tipo de cosas", aseguró.

Imaz señaló que Euskadi está empezando a tener "síntomas de sociedad acomodada" y hay que reflexionar sobre "lo que nos ha permitido llegar hasta aquí". Entre estos factores, destacó la apuesta por el tejido productivo y "por determinados valores".

ADELA CORTINA

Por su parte, la catedrática de Etica y Filosofía política en la Universidad de Valencia, Adela Cortina, destacó que una crisis es siempre "una mala situación" pero también "una oportunidad de crecimiento" y, por lo tanto, también hay que "aprovechar esta situación para crecer".

Cortina señaló que, en la actual coyuntura, se unen la crisis de gestión y de valores. Defendió la importancia de los valores en una empresa para su propio desarrollo y, en este sentido, afirmó que la ética es "fecunda para las empresas" y no sólo es "rentable a corto plazo", sino también "a medio y largo plazo".

Precisamente, destacó que uno de los "inconvenientes" de la actual crisis es el "cortoplacismo" y pensar sólo con esa visión. A su juicio, hay que construir "sobre roca" y no sobre "el pelotazo y la jugada rápida".

La catedrática manifestó que la ética en las empresas permite, entre otras cuestiones, ahorro en costes de coordinación y reducir la incertidumbre y la complejidad. Además, subrayó que la opinión generalizada era que, con la sociedad del conocimiento, se reduciría la incertidumbre, cuando, a su juicio, lo que se debe buscar es una "sociedad de profesionales".

En el actual momento, Cortina afirmó que resulta inevitable la regulación del sistema y el control de esa regulación porque se ha demostrado que la autoregulación "no es buena", aunque tampoco lo es que "esté todo regulado".

Por ello, apuntó que una manera de reducir la incertidumbre es, a través de la ética en las empresas, lo que les llevará a generar confianza y ganar reputación. Asimismo, indicó que las empresas que ganarán el futuro serán aquellas que tengan claro lo que son y los valores por los que se deben guiar.

En este sentido, destacó que, sin empresas que funcionen "correctamente", una sociedad no puede tener bienestar. A su juicio, son "esenciales" para que una sociedad pueda "funcionar mejor". Cortina añadió que una empesa ética es, además, un "bien público" porque "contagia transparencia, responsabilidad, crea riqueza y trabajo". Añadió que una empresa debe generar beneficio para "darle bien a la sociedad".

En su opinión, para lograrlo es necesario que las empresas se guien por el principio de satisfacer a "todos los grupos de interés", porque, además, es una manera de "ser más competitivos". Cortina subrayó que la Responsabilidad Social Corporativa debe ser una "herramienta de gestión" y en la gestión se deben incoporar valores, que, a su juicio, tienen que llegar al "núcleo duro de la empresa".

Cortina rechazó que se incorpore la Responsabilidad Social Corporativa a las empresas, pero únicamente desde un punto de vista cosmético.

La catedrática justificó la importancia de recuperar valores porque, precisamente, cree que, con esta crisis, se ha "evidenciado que han fallado valores como el de la confianza o el de la falta de profesionalidad". Por último, tras subrayar la importancia de la educación, indicó que aunque tener una empresa con valores no garantiza que vaya a ser "fecunda", sin embargo "aumenta enormemente la probabilidad".