IU de Ávila critica la supresión del Programa Continuadores por parte de la Junta

ÁVILA, 27 (EUROPA PRESS)

Izquierda Unida de Ávila criticó hoy la desaparición del Programa Continuadores "apenas unos días después de dar a conocer la eliminación de la gratuidad del Programa de Centros Abiertos", en lo que supone "un nuevo ataque de la Junta hacia los derechos que se venían garantizando en el ámbito de la educación y la conciliación laboral y familiar".

José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila, indicó en un comunicado recogido por Europa Press, que junto a la nueva resolución para el cobro del Programa Centros Abiertos, la Junta ha optado por la eliminación del Programa Continuadores, con el que se permitía la continuación del derecho a la educación de los más pequeños en los centros escolares desde las 14 a las 15.15 horas, "mientras facilitaba a los padres poder recoger a sus hijos cuando éstos no utilizan el servicio de comedor escolar".

Novoa se detiene en este punto al entender que en el mismo se puede encontrar la clave de la decisión, porque "la pretensión de eliminar el Programa Continuadores es una clara maniobra para forzar a los padres a tomar la decisión de acogerse a los comedores escolares".

La medida, de ser cierta, "sería una estrategia para primar los beneficios de las empresas privadas de los comedores sobre los niños y los padres" y "en definitiva, una auténtica agresión a la conciliación laboral y familiar".

Según Novoa, "la Junta de Castilla y León está actuando con cierta nocturnidad y alevosía porque tanto la decisión de comenzar a cobrar por el Programa Centros Abiertos como la eliminación del Programa Continuadores se produce poco antes del verano y a final de curso, con la pretensión de pasar desapercibidos entre los padres, que no deben dudar ni un segundo en manifestar, por los cauces que sean precisos, su malestar ante la Dirección Provincial de Educación".

También aseguró que la Junta que "mantiene un doble discurso" ante este tipo de programas, porque "no se puede defender en los mítines electorales la necesidad de avanzar en la conciliación de la vida laboral y familiar, y después eliminar los avances que se habían logrado hasta el momento y que venían funcionando de forma correcta y satisfactoria para los ciudadanos".