La familia de un preso con hepatitis C pide al Defensor del Pueblo que medie para que sea atendido en un hospital

GRANADA, 19 (EUROPA PRESS)

La familia de un preso que fue recientemente trasladado de la cárcel de Albolote (Granada) a la de Jaén, de nombre Miguel Francisco Montes, ha pedido al Defensor del Pueblo que medie para que sea atendido en un hospital, debido a su grave estado de salud, peor desde hace diez días, puesto que se ha declarado en huelga de hambre.

Así lo explicó a Europa Press su hermana Encarnación, que teme por su vida, ya que a la hepatitis C se suma que no tiene muelas, que apenas puede tragar por las heridas en la garganta, y que tiene afectado el pulmón. En la cárcel de Jaén "se han negado a darle tratamiento alguno, ni siquiera una aspirina", una situación que le ha llevado a la "desesperación total" de pedir que le trasladasen al País Vasco para que su familia deje de verlo sufrir.

En el escrito remitido al Defensor del Pueblo la familia se queja que desde 2007 le han estado "dando largas" en su petición de que trasladaran a Miguel, en prisión desde el año 1976, a un centro hospitalario, hasta que el 16 de abril se le dijo que tenía cita con el urólogo. Sin embargo, lo que ocurrió fue que lo trasladaron de la cárcel granadina a la de Jaén "donde lo primero que hicieron fue anularle todo tipo de medicamente y quitarle el alimento que tomaba" (un producto bebible contra la anemia).

La hermana que señala además que en los distintos juicios que se han celebrado contra Miguel, "que no ha sido condenado por delitos de sangre", se han cometido "irregularidades", tanto por parte de la Policía como por parte de los jueces. "Lo condenan con mentiras y falsedades ante nuestro desconsuelo e impotencia. Miguel sale condenado y ni su abogado lucha como debe", indican en la misiva.

Encarnación pidió además al Defensor del Pueblo que medie para que Miguel sea trasladado a Málaga para estar más cerca de su familia, donde podría ver a sus hijas mas regularmente.

"Usted no puede permitir esto. No le pido más que nos ayude en lo que pueda, que le vean en un hospital y le pongan el tratamiento adecuado y, si usted puede ayudarnos, que le den al menos un tiempo para poder curarse con su familia y con nuestra madre que ya ni se mueve ni habla con 87 años y que nunca ha disfrutado de ese hijo el que adora", indica la familia en su carta, que confían en que tenga una respuesta pronta del Defensor.