La línea de alta tensión denunciada por los vecinos de Aravaca durante 20 años dejará de funcionar en mayo

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La línea de alta tensión Otero-Ventas, denunciada por los vecinos de Moncloa-Aravaca durante 20 años, dejará de funcionar en mayo al ser cortado su suministro eléctrico, como adelantó hoy la delegada de Urbanismo en el Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, en el Pleno ordinario de abril.

Ese suministro ahora pasará por la línea subterránea aunque aún está pendiente de desmantelarse las torres, que se sitúan a escasos metros de las viviendas de la calle Osa Mayor. Este anuncio de Martínez se hacía en una sesión plenaria en la que se aprobó por unanimidad una proposición de IU para que el Ayuntamiento inste al Gobierno regional a firmar de manera inmediata el convenio necesario para el desmantelamiento de la línea de alta tensión Otero-Ventas.

En este sentido, la delegada recordó que el Consistorio remitió a la Comunidad de Madrid el necesario expediente el pasado 11 de marzo. También subrayó que siempre ha existido "voluntad política" desde el equipo de Alberto Ruiz-Gallardón, tanto cuando era presidente del Gobierno madrileño como al frente de la Alcaldía de la capital.

Martínez expuso que cuando Gallardón era presidente regional "propició la firma con compañías eléctricas y con el Ayuntamiento de Madrid" encargándose a su equipo que se cumpliera con dicho convenio, que fue firmado en el año 2003. "El Ayuntamiento ha cumplido desde entonces con todos sus compromisos", como sostuvo la delegada de Urbanismo, que tuvieron que pasar por hasta doce modificaciones del Plan General para poder acometer lo firmado. La popular destacó como ejemplo de este cumplimiento el soterramiento por parte de Iberdrola de 82 de los 125 kilómetros de alta tensión.

La concejala de IU Raquel López, que presentó la proposición, se congratuló porque la línea de alta tensión en Aravaca "se desenchufe" 20 años después de que comenzasen las reivindicaciones vecinales, todo ello en un barrio en el que las torres se encuentran a escasos metros de las viviendas, cuyos inquilinos tienen que convivir con carteles de 'peligro de muerte'.

La edil no desaprovechó la ocasión para criticar que las obras de soterramiento de la línea en cuestión tocó a su fin hace ahora tres años, a lo que sumó una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en la que establecía un plazo de ocho años para retirar las líneas, algo que no se ha cumplido. "Es que la paciencia se compra por kilos en Aravaca", denunció López.

Por su parte, el portavoz socialista de Urbanismo, Pedro Sánchez, puso sobre la mesa que "una cosa es el corte del suministro eléctrico y otra el desmantelamiento de la línea", para lo que es necesaria la firma de una adenda con el Gobierno regional, algo que podría complicarse por "la falta de interlocución política entre Ayuntamiento y Comunidad de Madrid".